Wednesday, December 24, 2025
Navidad con sentido: Entorno al Árbol Navideño.
Tuesday, November 11, 2025
LA UNIVERSIDAD: ¿UNA EMPRESA?
Christine Musselin nos señala que en las últimas décadas las universidades se han visto afectadas por un incremento de los sistemas competitivos —desde la competencia por estudiantes, por presupuestos y hasta la competencia por académicos—, a su vez su complejidad ha evolucionado generando la aparición de “Universidades de Investigación”.
Así mismo, estas competencias se plantean desde la perspectiva de la calidad, mayor organización y equipamiento, dependiendo cada vez más de criterios de evaluación impersonales. Por cuanto, en nuestro país no parece extraño que la Fiscalía Nacional Económica de nuestro país ha emitido un informe sobre la educación superior, en el cual define a las universidades como instituciones que compiten entre ellas por clientes - en definitivas nuestros estudiantes - que en una lógica neoliberal se desenvuelve entre la oferta, la demanda y la eficiencia. Es decir, estas son empresas comercializadoras de educación superior que se desarrollan en un contexto de aranceles y matrículas - precios - y regulaciones dudosamente efectivas. Es más, para la FNE como toda empresa demanda menos control y transparencia.
Cabe en primer lugar preguntarse si es una institución económica la que debe definir que es lo que una ciudadanía espera de una institución educativa tan importante para el desarrollo estructural de un país, especialmente en el ámbito científico y de la innovación tecnológica. Si partimos del consenso sobre lo que se concibe por universidad y su misión a lo largo de su evolución histórica, no es aceptable que esta sea una empresa en un mercado sociocultural.
Hay que recordar que las universidades son instituciones educativas reguladas por el Estado, que benefician a la sociedad mejorando las capacidades y habilidades de quienes se integran a la vida laboral, a través de la creación de conocimiento y su vinculación con su entorno cultural con el objetivo de beneficiar la sociedad. Esta misión la universidad la ha mantenido con una tradición que alcanza más de 10 siglos, que no se correlaciona con un quehacer comercial, sino como una entidad sin fines de lucro con responsabilidad social.
En el transcurso de este año 2025 que termina el país esta en medio de campañas presidenciales y de renovación del parlamento, llama la atención que los distintos candidatos casi han obviado profundizar temas que son importante para la ciudadanía, poco se debatido sobre propuestas que nos permitan saber cómo cada uno de ellos se compromete a mejorar la educación, la salud y la justicia.
Desde Smith pasando por Malthus conocemos que el crecimiento económico corresponde a un aspectos central, y que la investigación de las causas y sus consecuencias son esenciales para el desarrollo y el mejoramiento en el bienestar de la población. Hacia 2018 Paul Romer recibió el Premio Nobel de economía por demostrar el papel de la innovación tecnológica como motor de crecimiento a largo plazo.
Las universidades son instituciones fundamentales en el desarrollo científico, tecnológico e innovación lo que hace necesario que quienes asumen responsabilidades políticas, tengan presente la necesidad de generar una estrategia de largo plazo en I+D, promoviendo el aumento de recursos, comprometiendo la participación de los sectores públicos y privados. Estamos muy por debajo de alcanzar actualmente el porcentaje del PIB y su indicador de gasto en I+D, respecto de los países de la OCDE, con los cuales nos solemos comparar.
Si en términos de la economía política del crecimiento actualmente hemos abandonados el modelo de Solow – que incluía un aporte exógeno - para pasar a introducir una nueva concepción sobre el crecimiento desde la perspectiva de la economía política en la teoría del crecimiento endógeno. En palabras simples el crecimiento se alcanza desde el interior de la sociedad, y de aquí que sea tan importante la contribución que pueden hacer las universidades para promover un cambio estructural del sistema productivo del país, superando el actual modelo de desarrollo de explotación de los recursos naturales, por otro que promueva el emprendimiento, destinando mayores recursos para desarrollo científico y tecnológico del país.
Las universidades sin dudas son muy importante para lograr este objetivo de desarrollo de I+D, y de aquí que sea necesario que la misión de las universidades sea valorada desde una perspectiva de su aporte en creación de conocimiento, innovación y formación en las humanidades de profesionales cualificados. Al mismo tiempo las universidades seguirán sufriendo tensiones entre sus misiones tradicionales y las presiones de los mercados modernos que le generarán diversos desafíos de gobernanza en entornos cada vez más complejos.
Quizás sea oportuno recordar que el pasado mes de octubre, se cumplieron sesenta año de declaración “Gravissimun Educationis” sobre la educación cristiana, la que “recomienda con interés que se promuevan universidades y facultades católicas convenientemente distribuidas en todas las partes de la tierra, de suerte, sin embargo, que no sobresalgan por su número, sino por el prestigio de la ciencia, y que su acceso esté abierto a los alumnos que ofrezcan mayores esperanzas, aunque de escasa fortuna, sobre todo a los que vienen de naciones recién formadas”.
Esta declaración nos llama a no olvidar el compromiso social que la Iglesia asume en la formación de profesionales, que promuevan las ciencias y especialmente en las naciones nuevas y que ofrezcan esperanza en desarrollo de oportunidades para los jóvenes. Hacia 1990 Según la encíclica Ex Corde Ecclesiae, nos recuerda que el deber de una Universidad Católica, es el de garantizar institucionalmente la mirada cristiana en el mundo universitario ante los problemas de la sociedad y de la cultura.
Esta mirada desde la Iglesia nos permite afirmar que dada la tradición y la misión las universidades no son empresas que deban valorarse desde la perspectiva que nos propone la Fiscalía Nacional Económica.
Biografía
- Christine Musselin, Nuevas formas de competencia en la educación superior, Revista Socioeconómica , Volumen 16, Número 3, julio de 2018, Páginas 657–683, https://doi.org/10.1093/ser/mwy033
- Engwall, Lars y D. Eleanor Westney, 'La industria de la educación superior: difusión y desafíos de las universidades' (22 de mayo de 2024) , en Matthias Kipping, Takafumi Kurosawa y D. Eleanor Westney (eds.) , The Oxford Handbook of Industry Dynamics ( edición en línea, Oxford Academic , 13 de octubre de 2021- ) , https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780190933463.013.32 consultado el 11 de noviembre de 2025.
- file:///Users/kdelak/Downloads/Dialnet-TeoriaDelCrecimientoEndogenoEconomiaPoliticaYEcono-4935005%20(1).pdf
- https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651028_gravissimum-educationis_sp.html
- https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_constitutions/documents/hf_jp-ii_apc_15081990_ex-corde-ecclesiae.html
Tuesday, October 14, 2025
¿Quo Vadis Humanidades en el Pueblo?
Cuando vuelvo la mirada hacia el pasado, me observo sentado en una banca al oriente de la Plaza de la ciudad de Talca, no puedo obviar recordar mis lecturas en aquellos días domingos de la sección. E del diario El Mercurio, junto a mi tío Washington, quien me abrió las puertas al mundo del arte y las letras, pues cada fin de semana rutinariamente íbamos a los quioscos en busca de este voluminoso diario, que en más de una ocasión llegó con retraso desde la capital del país. Los años sesenta vivían su último tercio y aunque ya se había explicitado que este decano diario santiaguino cultivaba la mentira, ello no tocaba al menos en esa época el puzzle de Torrechio, ni la sección E.
Mi tío W me enseño que leer dicha sección era un acto de crecimiento espiritual e intelectual ineluctable en aquellas horas de descanso semanal, las horas de ocio eran una oportunidad para crecer y formarse como futuro ciudadano de opinión. Este proceso lectivo no estaba exento de una metódica de la cual él era muy estricto, lo que aseguraba un logro de productividad de conocimientos para una formación humanista. Había que tomar nota de aquellas palabras y conceptos, como otros aspectos relacionados principalmente con instituciones, disciplinas y aspectos de contexto histórico que se describian el los diversos temas que se abordaban en cada una de las páginas.Lo anterior implicaba que luego de la lectura venía un proceso de búsqueda de información que tejía una red entre diccionarios, enciclopedias y los sabios comentarios de mi tío W. No era extraño que posteriormente me involucrará en diálogos de alto nivel reflexivo. De hecho debo reconocer su práctica tolerante ante algunas divergencias, especialmente en materia religiosa pues él era agnóstico a diferencia mía.
Sigo pensando que las lecturas metódica y continua del Artes y Letras me entregaban respuesta y sentido concreto ante la pregunta que hoy me hago sobre hacia dónde van las humanidades en el pueblo, aunque a propósito la interrogante deja premeditadamente fuera del quehacer de la academia, que dicho sea de paso tampoco camina sobre miel y hojuelas.
Sin pretender llegar a conclusiones definitivas quizás sea interesante recordar las palabras de Debord que vivimos en una sociedad en la que prima el espectáculo, el cual no sólo llena nuestros espacios de ocios sino que también es parte de nuestro quehacer laboral, que incluso puede ser fuente de contribución de ella misma. En el contexto de esta sociedad de consumo a la cual nos ha conducido el neoliberalismo, el mismo autor nos señala que el espectáculo constituye el modelo actual de la vida socialmente dominante.
Estudiar las humanidades quizás sea considerada una actividad inútil y anacrónica, que se desenvuelve en una sociedad que ha pasado de ver las cosas desde su "valor de cambio" más de que su "valor de uso", incluso en palabras de Marx reemplazando a la primera, lo que provoca un efecto de ocultamiento al que llamó la "fetichización de la mercancía" sobre la cual se extiende a la cotidianidad social.
En resumen no hay un entorno social propicio para las humanidades, donde cada día los espacios de ocios son destinado a un necesario descanso de la agitada actividad laboral. Además deberíamos tener presente las ironía de Román Gubert cuando nos dice que vivimos en la cultura de "pantallización".
Bibliografía
Debord,.Guy. 2008. La sociedad del Espectáculo. Ediciones Pre-Textos. Valencia. España. p.55
Marx, Carlos. 1978. El Capital. Crítica de la Economía Política. Fondo CulturaEconómica. México. p.3
Gubert, Román. 2010. Metamorfosis de la Lectura. Anagrama. Barcelona, España.p.94.
positiva
Sunday, July 20, 2025
Lanzamiento Libro: Los Farmacéuticos son los Mejores
Invitado a ser parte de la presentación del nuevo libro: "Los farmacéuticos son los mejores" del colega QF. Mauricio Huberman Rodríguez, en la sede del Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímico de Chile (A.G.), ubicado en la antigua casona de la calle Merced en Santiago.
El evento se dio en un espacio de camaradería fraternal entre quienes acompañaron y dieron un realce muy emotivo, sobre todo porque el programa contempló la locución y presentación artística de los propios hijos de Mauricio, lo que por supuesto lleno de emotividad al autor, su familia y los concurrentes.
Inicie mi exposición agradeciendo la invitación al lanzamiento del libro, la cual me daba una ocasión de sentirme muy honrado en participar, a su vez me entregaba la oportunidad de manifestar públicamente un agradecimiento a Mauricio, por su fraternidad profesional hacia mi persona considerando que en los inicios de nuestra actividad gremial fuimos partes contrarias en las coyunturas especiales, que involucraban acciones que afectarían el presente y futuro en el desarrollo del quehacer de las farmacias comunitarias, especialmente por las tendencias que se propiciaban en esos días hacia la concentración estratégicas de ellas, que en definitiva darían estructuras a lo que actualmente conocemos del retail farmacéutico.Es aquí, donde aparece la persona y profesional que ha demostrado ser nuestro colega Mauricio Huberman, lo cual sin dudas se ve plenamente reflejado en el libro que hoy nos entregas a las generaciones que lo hemos acompañado, como a las futuras que deberían conocer a través de este testimonio escrito, que es posible hacer en nuestro entorno profesionales farmacéuticos mejores, siguiendo su ejemplo valórico, como muy bien lo expreso uno de sus hijos.
Seguí mi exposición haciendo una introducción, en la cual mencioné que la primera impresión en que me detuve fue el título de la obra, atendiendo a su bella osadía que tuvo al atreverse a expresar que "los farmacéuticos son los mejores". No dudo de que esto sea así, es más encuentro genial que Mauricio lo afirme con la autoriadad que los años de ejercicio profesional y gremial le han entregado.
Proseguí clasificando el libro como una obra autobiográficas que se sustentaba en crónicas que partían en los inicios estudiantiles, en lo cual no faltaban las actividades deportivas y proezas de aquel muchacho que con el tiempo ingresaría a la universidad para seguir la carrera farmacéutica, teniendo presente que por razones familiares estás no le eran ajenas.
En la lectura del libro identifique al menos dos palabras que conceptualmente me permitieron reconocer un hilo conductor, estás eran: Crisis y Paradigmas1. Quién podría dudar que en los últimos 50 años hemos navegado por mundos que mostraron sus crisis y cambios de paradigmas que influyeron directamente en el quehacer de los profesionales farmacéuticos y en el marco normativo en la dispensación de los medicamentos.
En su trayectoria Mauricio demostró que podía liderar navegando entre estás crisis y cambios de paradigmas, compartiendo o mayormente el timón, buscando aguas propicias y vientos favorables que pusieran en su horizonte los mejores puertos para contribuir a que los farmacéuticos fueran los mejores.La presentación del libro de nuestro colega es sólo un alto en su camino, pues como el mismo lo manifestó posteriormente al agradecer a los presentes, aún encuentra que le resta la voluntad suficiente para continuar su actividad laboral y apoyo a quienes asuman responsabilidades gremiales.
Mis palabras al cierre fueron para recomendar que este libro llegue a las bibliotecas de las universidades del país que dictan la carrera de química y farmacia, considerando que las nuevas generaciones (como anteriores que no se integran, encuentres en sus páginas la cantidad y diversidad de acciones que se realizan entorno a nuestro colegio profesional, identificando los benefecios que actualmente se tienen gracia a la perseverancia, paciencia de un colega con la dedicación solidaria que nos ha entregado Mauricio Huberman Rodríguez.
Finalizo expresando mi gratitud a Mauricio, y que lo que uno quisiera ragalarle a nuestra amada profesión que ojalá tengamos muchos Maruricio Huberman por siempre.
Bibliografía
- Huberma R, Mauricio. 2025. Los farmacéuticos son los mejores. Colegio de Químico Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile A.G.
- Llamazares, Ana María. 2011. Del reloj a la flor de loto. 1a edición Editorial Del Nuevo Extremo. Buenos Aires. Argentina
- Referencia a la frase atribuida a Séneca: "Para que desean vientos favorable de popa, sino saben para dónde de van"
Tuesday, July 15, 2025
Adiós Sonia: pasajera inolvidable
Hace unos días ha partido una amiga y compañera de viaje por muchos lustros, reconociendo en esto, que hemos perdido una pasajera con la cual compartimos muchos viajes y tertulias, a este y al otro lado del gran charco del océano pacífico. Nos ha dejado un vacío grande, que intentamos no llenarlo de tristeza, sino de acomodar las infinitas alegrías que vivimos en cada una de las miles de millas que recorrimos a lo largo y ancho de este mundo.
Tuesday, July 01, 2025
Mi madre y los libros
Por Francisco de la Fuente Vásquez
Hoy primero de julio mi madre habría cumplido 102 años, los mismo que cumplió mi padre para luego partir y dejar atrás su cuerpo material, mi madre lo hizo hace poco más de tres años. Eran profundamente católicos por cuanto no me cabe ninguna duda que creían en que se reencontrarían nuevamente.
Hace unos días atrás leía el libro que escribió Javier Cercas sobre el Papa Francisco, una crónica que lleva por nombre: "El loco de Dios en el fin del mundo", mientras lo acompañaba en unos de sus viajes a la periferia de los mundos precarios de justicia social, que tanto le agradaban a Bergoglio.
El escritor Javier Cercas, quien ha reconocido ser un ateo, busca mediante este acto preguntarle al papa si el cree en la posibilidad de volver a reencontrarnos con aquellos seres amados que se han marchado, todo esto, para darle conformidad a su madre de que volverá a estar junto al amor de su vida al final de los tiempos.
Por estos días visitando una librería me preguntaba sobre lo que los libros eran para mi, y debí reconocer que con los años he perdido a la gran mayoría de mis amigas y amigos, pues en su tiempo no valoré que en gran números ellos eran bastante mayores que yo. Así que como ley de la vida ellos se han ido marchando dejando espacios vacios de tertulias y encuentros fraternos, con lo cual he perdido la posibilidad de compartir mis reflexiones y escuchar sus acuerdos y desacuerdos cobijado en aquellos diálogos interminables que construían más dudas que certezas. Quizás este mismo hecho era el incentivo para volver a reencotrarnos nuevamente para revivir esta serie de tertulias. Si, definitivamente la soledad se me aparece como una brisa que amenaza abrazar mi camino.
Bueno, es así como los libros han ido construyendo un muro que intenta con éxito frenar aquella brisa de soledad, y es aqui el instante en que debo agradecer a mi madre haber guiado mis primeros acercamientos a los libros. Allá lejos en el tiempo hubo en la patagonia Balmacedina un aviador, llamado Jorge Isler que tenía una treintena de libros - o quizás menos - que prestaba a mi madre la cual terminaba compartiéndolos conmigo. Así mis primeros autores eran principalmente hispanoamericanos, y muy escasos europeos y norteamericanos, entre los cuales no puedo dejar de mencionar a Frank Yerby, el cual me entregó el puntapié inicial para los grandes novelistas de best-Sellers que vendrías posteriormente cono Irving Wallace, Ken Follet, Frederick Forsyth, Noah Gordon, Stephen King y Harlan Coben entre otros.
Gracias mamá, los libros siguen aquí.
Sunday, April 07, 2024
Reflexión sobre la Resurrección (2024)
Si estamos de acuerdo que la resurrección de Cristo es un hito de la mayor importancia en el mundo cristiano, tenemos que preguntarnos qué deberíamos saber de ella. De aquí que me propongo hacer una breve revisión documental partiendo por lo que señala El Catecismo de la Iglesia: “La muerte es la separación del alma y del cuerpo, el cuerpo cae en la corrupción, mientras que el alma va al encuentro con Dios, en espera de reunirse con su cuerpo glorificado”, agregando que “Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la resurrección de Jesús” (997)
Desde la mirada de un creyente laico no sería extraño que esta afirmación fuera difícil de entender, porque la resurrección del cuerpo es una verdad sobre un acto de fe, que obliga a esforzar nuestra razón para integrar el realismo con que se declara el credo cristiano. Reflexionar sobre la verdad evitando caer en escepticismo y en la negación del pirronismo de que podamos alcanzar la comprensión de una verdad absoluta y que ella se circunscribe a una época histórica definida en la cual tendría validez, es decir que conlleva un relativismo histórico.
En este punto me apego a la filosofía introductoria de Julián Marías, que nos muestra esa condición del ser humano de futurizar el sentido de su existencia, pues él no se satisface con que la verdad quede circunscrita únicamente a sí mismo. Es así como, la esperanza que nos da la resurrección del Cristo pueda entenderse desde una perspectiva trascedente para nosotros, sin dejar de ser una verdad que se constituye en nuestra propia vida y que se comparte con los demás.La vida humana tiene en la resurrección una buena noticia que le muestra la oportunidad de mirar la belleza de este mundo, más allá de las circunstancias que nos provoca nuestros tropiezos cotidianos, donde el dolor y la enfermedad pueden ser derrotados por el sentido de trascendencia, que anuncia nuestro reencuentro con lo absoluto y eterno, comprendiendo que la incertidumbre se anula en la esperanza que nos permite entender que la resurrección es un concreto al cual podemos atenernos.
Bibliografía
- Marías, Julián. Introducción a la Filosofía. Ed. Manuales de la Revista Occidente. Madrid, España
- Catecismo de la Iglesia Católica: https://www.vatican.va/archive/ccc/index_sp.htm
Monday, December 25, 2023
Tradición Navideña Familiar
La navidad en la mayoría de las personas con el paso de los años – como es mi caso – puede evocar una conexión con las raíces familiares, con momentos de convivencia alrededor de un árbol y pesebre navideño. Tengo presente que el sentido religioso entre los mismos cristianos puede diferir y más aún en quienes profesan otras religiones monoteístas o en definitiva en quienes sobreviven en un espíritu agnóstico.
Este año que se va fue también el momento elegido por mi madre para ir al reencuentro de mi padre en el más allá. Es así, como quedan los recuerdos y especialmente las anécdotas en torno a los rituales que culminan en la cena familiar de nochebuena.
Hacia mis primeros años mi padre recorría los campos patagónicos buscando el árbol que adornaría nuestra casa. En cierta ocasión un toro bravío estuvo muy cerca de darnos un par de cornadas y dejarnos al otro lado de una cerca, si no fuera por la valentía de mi padre de enfrentarlo y salvar la situación de peligro. Una vez en casa mi madre armaba el árbol con creatividad estética, con guirnaldas de multicolores y luces en forma de ánfora en cuyo parte superior hervía un líquido de diversos tonos, donde la nieve estaba representada por motas de algodón y adicionalmente atadas a las ramas colgaban una cantidad indeterminada de caramelos y calugas.
Por cierto, tomamos la costumbre de sustraer estos dulces del árbol mucho antes que llegara la medianoche de navidad, mi madre cansada de esto decidió darnos una lección que no olvidaríamos jamás. Como cada año cubrió el árbol con las golosinas correspondientes, aunque sin saberlo nosotros había cambiado la estrategia pues mantenían sus envoltorios, pero sus contenidos no correspondían a los caramelos deliciosos, sino que piedras, si piedras cuidadosamente elegidas para evitar que nos diéramos cuenta.
Como infantes demoramos bastante en darnos cuenta que mi papá era el Viejito Pascuero, que pasaba por nuestro árbol dejando los regalos, mientras concurríamos junto a mis padres a la misa del Gallo en la iglesia del pueblo, ya era el momento en que papá se escabullía entre la multitud para hacer el trabajo de Santa Claus.
Podemos decir que los tiempos van cambiando y las tradiciones pueden ir ajustándose a las épocas y contextos, pero si algo debemos conservar es el sentido que nos regala el reencuentro familiar del espíritu de la navidad.
Saturday, December 23, 2023
No Soy Ermitaño...
Wednesday, November 08, 2023
El mercado Farmacéutico: ¿Medicamentos un Bien Social? (Apuntes )
Sunday, August 20, 2023
Mirando Hacia el Sol Naciente
Desde hace bastantes años he tenido un acercamiento a la literatura japonesa, en principio con autores más modernos, como Yasunari Kawabata, Yukio Mishima, Yoko Ote, Banana Yoshimoto, Kezaburo Oe y Haruki Murakami entre otros.
Thursday, September 22, 2022
Meditaciones Existenciales Sobre la Naturaleza
Saturday, November 13, 2021
Radicalismo o Populismo de Derecha
Hacia el año 1959 Theodor W. Adorno dio una conferencia- titulada “¿Qué significa Revaluación de pasado? - en la que desarrollaba algunas ideas sobre el hecho potencial de surgimiento de un radicalismo de derecha, considerando “que en todo momento siguen vivas las condiciones sociales que determinan el fascismo”. Ante esto, nos obligamos a preguntar a que condiciones vivas se refiere, y la respuesta del autor sería “a la tendencia a la concentración de capital dominante tanto entonces como ahora”.
En Chile esta tendencia es una realidad que no sólo abarca socialmente a la economía, sino que influye directamente en la política, más aún cuando estamos frente a un proceso eleccionario en que el diálogo de centro está disminuido, y la polarización va en crecimiento.
Hasta no hace mucho la sociedad chilena gozaba de signos que alimentaban una percepción de esperanza de clase, sustentadas en lo indicadores económicos y la movilidad social derivada de la mayor accesibilidad a la educación. Una mayoritaria clase media perseveró en confiar en el sistema económico imperante, que seguía un modelo neoliberal, que no sólo fue seguido a ultranza por la élite económica, sino que también por casi todo el espectro político que ha gobernado el país en los últimos 30 años.
Esta clase media hoy vive en la desesperanza y la angustia de no saber qué proyecto presidenciable seguir, cuando la confianza en las instituciones de la sociedad toda languidece ante el nepotismo, la desigualdad, el cohecho, la corrupción y los conflictos de intereses de los representantes elegidos democráticamente.
La ciudadanía chilena en los últimos años ha manifestado concretamente que se necesita hacer cambios estructurales en materia de gobernabilidad administrativa y territorial del Estado, como atender aspectos esenciales del bienestar social, como lo son un salario y pensiones dignas, salud y educación de calidad y irrestricto respeto a la dignidad de las personas.
Más allá de las decisiones que cada ciudadano tome en la próxima elección presidencial, lo que no profundizaré, con la excepción de las implicancias que pueden tener en la actualidad las palabras de Adorno citadas al principio de este comentario. Me refiero en particular al auge de los populismos de derecha, que incluso ofrecen un escenario en que los derechos y bienestar no se condicen con las movilizaciones sociales a partir del 2019.
Cabe preguntarse si algunos integrantes de esa clase media que se manifestó por diversas vías su disconformidad - protestas y elecciones - ha vuelto a retomar el camino profético valorando su pasado por sobre la incertidumbre del futuro. Quizás sea este el contexto social que sea aprovechado por el populismo de derecha, lo que ha permitido presumiblemente un crecimiento del abanderado de la extrema derecha.
La Periodista turca Ece Telmelkuran ha descrito muy bien en su libro “Cómo perder un país”, como los populismos de derecha han ganado espacios políticos utilizando las alternativas democráticas. Entre los diferentes pasos que plantea está la de arrogarse representar al “pueblo real” exigiendo “respeto”, aunque expresen las ideas más inverosímiles o afirmaciones que no se sustentan en un contexto histórico del país. A su vez sus representantes acuden a la victimización fabricada como una estrategia comunicacional, que alimenta sus falacias y obvia los planteamientos de fondo.
Lo anterior se da en un discurso cambiante de argumentos contradictorios, resaltando aspectos irrelevantes demostrándose orgullosamente incoherentes, ante propuestas que engañan y distraen. Un ejemplo a la vista fue durante un debate ee que el actual candidato de extrema derecha, propuso la construcción de zanjas en la frontera para detener las migraciones, y la periodista en vez de cuestionar lo ético de ello, le consultó sobre aspectos presupuestarios para su ejecución.
No tengo dudas de la responsabilidad que a cada uno de nosotros nos corresponde al emitir un voto en la elecciones venideras, y comprendiendo la importancia de este ejercicio democrático, quizás sea oportuno aquí recordar las palabras que en cierta instancia expresó Albert Camus: Una persona con la que no se puede razonar, es alguien al que hay que temer.
Bibliografía
- Adorno, T. 2020. Rasgos del Nuevo Radicalismo de Derecha. Ediciones Taurus. Barcelona, España.
- Telmelkuran. E. 2019. Cómo perder un País. Editorial Anagrama. Barcelona, España.
Saturday, May 01, 2021
Innovación Social, Itinerarios y Experiencias: Comentario sobre libro
El último jueves del mes de abril tuve la grata oportunidad de participar en la presentación del libro: “Innovación Social, Itinerarios y Experiencias”, cuyo editor es el prof. Emilio Ricci, que reúne diversas aportes interdisciplinarios de investigadores nacionales e internacionales respecto de la innovación social.
El libro, sin lugar a dudas, es una herramienta útil sobre el conocimiento en el cual se fundamenta la innovación social actualmente. Además describe la importancia, de que ella, sea considerada en los planes estratégicos de desarrollo institucionales, enfatizando lo determinante que es su implementación para enfrentar “el desarrollo, evolución y supervivencia, de la sociedad en general, alcanzando con cierta eficacia, soluciones innovadoras a problemas sociales y, por consiguiente, mejorando el bienestar de individuos, comunidades y territorios”[1]
Durante la presentación del libro, se señaló que la innovación social al declararse social, no implica que este tipo de innovación asuma una característica social de la que adolecen las demás innovaciones, pues debe entenderse siempre que “la innovación es toda social”[2]. Por mi parte estimo que la necesidad de enfatizar en ello, es una forma de reafirmar lo social, como compromiso esencial y porque ello a su vez le permite un desarrollo disciplinario al que contribuirían quienes se dedican a la innovación social.
Una somera evaluación del entorno social en que el editor y sus autores se han atrevido a publicar estas experiencias innovadoras, nos impulsa a reconocer que este libro fue un desafío profesional y humano ante la crisis sanitaria que enfrentamos desde hace más de un año y que por lo pronto no tiene fecha de superación. Sabemos que las crisis generan oportunidades para los individuos y la sociedades, particularmente tensionan a las instituciones que aunque se enfrentan a incertidumbres, tienen el deber ético de dar respuesta a las problemáticas que emergen de dicha crisis.
Las problemáticas necesitan creatividad y la innovación a través de la transferencia de conocimientos genera valor social, es decir, es un camino que atiende al bien común. Como hemos señalado anteriormente la crisis por la pandemia del COVID19, ha tensionado la convivencia de las personas y las organizaciones, lo que ha impactado en valores como la responsabilidad, la honestidad, la cooperación, la honestidad, la confianza y la generosidad.
Este libro demanda generosidad, que desde mi perspectiva provocadora preferiría reemplazarla por la necesidad de bondad[3], atendiendo que quienes se hacen cargo de ella en sus actitudes y comportamientos se convierten en seres humanos buenos, dispuestos a asumir riesgos por el bien de la comunidad. Además, el libro nos invita a construir espacios de confianza a través de las experiencias de innovación social; no hay tabla rasa; más aún las experiencias llaman a innovar desde los territorios para los territorios[4], en palabras más finas: en un desierto del que hay que extraer las oportunidades de innovar con creatividad.
Otro aspecto a considerar es la importancia del modelo multihélice que nos viene proponiendo aplicar con perseverancia académica el prof. Ricci[5], lo que lo convierte en una instancia óptima para aunar esfuerzos desde las universidades, instituciones públicas y empresas privadas que tengan como objetivo el desafío de enfrentar las necesidades y dificultades de individuos, comunidades y territorios a través de intervenciones en red innovadoras que mejoren el bienestar social.
La innovación social contribuye a promover resiliencia en un entorno que se necesitan acciones concretas, que tengan la capacidad de adaptación y de convertir las angustias en posibilidades de mitigación y cambio de la actual crisis sanitaria.
Finalmente, el acceso libre al contenido del libro es una invitación gratuita y que promueve que las experiencias de innovación social que se comparten sean replicable como buenas prácticas estratégicas que se traduzcan en propuesta de valor.[6]
Bibliografía / link Libro
[1] Ricci, E. Et col. 2021. “Innovación Social, Itinerarios y Experiencias”. Plataforma de Innovación Social. UCN. Antofagasta, Chile. p.33
[2] Intervención del Dr. José Carlos Sánchez de la Universidad de Salamanca
[3] Concepto de bondad desarrollado por Maestro Eckhart en “El libro del consuelo divino”
[4] Idea desarrollada por Dr. Sergio Alfaro de la Universidad Católica del Norte.
[5] Prof. Emilio Ricci. Director Fic-R: Plataforma Innovación Social. Núcleo Interdisciplinario de investigación en Innovación Social. Académico Universidad Católica del Norte.
Sunday, April 04, 2021
Series televisivas exitosas y la religiosidad humana
En tiempos en que el mundo cristiano celebra la pasión, muerte y resurrección del Cristo, presiento que es oportuno escribir unas frases que intenten dar sentido a la religiosidad. Como afirma Duch (2001) vivimos tiempos en que las religiones suscitan cierto menosprecio, que se manifiesta más en lo eclesiástico que en la práctica y conservación de cierta religiosidad.[1] Esto se ve reflejado incluso en entidades de educación superior confesionales, que muestran una carencia de centros culturales que ofrezcan temas del fenómeno religioso más allá de la misión pastoral, ya sea al menos desde una perspectiva filosófica, antropológica y sociológica -más que teológica- lo que no implica descartar esta última.[2]
Reconociendo el polifacetismo inherente a las diversas religiones, en ocasiones se encuentra en la entretención fílmica una demanda de información, respecto a las prácticas sociales de ciertos grupos religiosos. Esto se evidencia con la importante audiencia que se ha interesado por ver dos series televisivas, que tratan en particular la vida cotidiana de comunidades religiosas judía ortodoxa, como es la jasídica.
Antes de continuar deseo aclarar que no pretendo hacer una presentación histórica, sino acercarme muy someramente, aunque teniendo presente las intenciones de Mircea Eliade en su acto creativo de una hermenéutica de lo sagrado, que contribuya al entendimiento de la religiosidad humana.[3]
Si consideramos que lo religioso es, para mal o para bien, un aspecto que es difícil de suprimir para una parte importante de seres humanos, entonces puedo proponer que las series: “Poco ortodoxa” (Unorthodox) y “Shtesil”, son con toda razón y sin temor a equivocarse muy recomendables de ver.
“Poco ortodoxa”, está inspirada en una representación libre de la obra autobiográfica de Deborah Felman,[4] que pone en escena la historia de una joven que huye a Berlín, para iniciar una nueva forma de vida, dejando atrás su comunidad judía ultraortodoxa en Nueva York.
En cuanto a Shtisel, su historia ocurre principalmente en Jerusalén en un barrio judío ultraortodoxo, mostrando su estilo de vida cuya cotidianidad objetiva de los varones, por una parte, transcurre en el estudio profundo de la Torá y el Talmud, insertos en una actitud genuinamente religiosa, que se refleja en el respeto riguroso de las normativas y rituales de la comunidad, las que se siguen abnegadamente para cumplir con las leyes de Dios. Por otra, las mujeres se dedican casi exclusivamente al hogar y la crianza de sus hijos, sorprendiendo el escenario patriarcal con que la mayoría de las decisiones pasan por ellas, la administración del poder familiar, que no permite discusión.
Sin dudas que estas reglas de conducta que conllevan un estricto control y cuya praxis derivan en la formulación de códigos morales, que por lo general pretenden regular todos los aspectos de la vida del individuo y su grupo familiar. De aquí, que esta sea una oportunidad para cuestionar el dogma y la moral, permitiendo concebir una historia en las fronteras o más allá de la dimensión práctica de la ortodoxia religiosa.
No me cabe duda de lo entretenida que son ambas series, como también lo interesante que es observar el fenómeno religioso desde esta perspectiva de la ortodoxia religiosa. A su vez, hay escenas que tienen un rico lenguaje simbólico, que permite extrapolarse y compararse con nuestras prácticas sociales.
Dadas las emociones alegres, musicales y poéticas que ambas series nos plantean, quizás sea oportuno recordar las palabras de Pascal: “Hay razones del corazón que la razón no conoce”, o si prefieren utilizar la expresión de Horkheimer de que sea más necesario equiparar lo que es verdadero con lo que es verificable.[5]
Bibliografía
[1] Duch, Ll. 1997. Antropología de la religió. Publicacions de l’Abadia de Monserrat. Barcelona, España
[2] Observación: En varias ocasiones como académico manifesté en diferentes niveles de la comunidad universitaria mi interés de promover e implementar un centro cultural, incluso propuse el nombre del J.H. Newman.
[3] Eliade, M. 1978. Historia de las creencias y de las ideas religiosas. Ed. Cristiandad. Madrid, España.
[4] Feldman, D. 2012. Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots.
[5] Horkheimer, M. 2002. Crítica de la Razón Instrumental. Trotta, Madrid.
















