"Veritatis simplex oratio est"

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Sunday, August 20, 2023

Mirando Hacia el Sol Naciente

 Desde hace bastantes años he tenido un acercamiento a la literatura japonesa, en principio con autores más modernos, como Yasunari Kawabata, Yukio Mishima, Yoko Ote, Banana Yoshimoto, Kezaburo Oe y Haruki Murakami entre otros. 


Leyendo “Mis días en la librería Morisaki” de Satoshi Yagisawa me he reencontrado con esta literatura, he releído los haikus de Taneda Santóka en su obra “Al sonido del agua”, autor que propone cierta libertad en la estructura de ellos, de lo cual ha se derivado mi osadía de escribir uno propio: 
- Así es la vida / No dejará / de llover.

Así es Temuco por estos días, no sería Temuco si dejará de llover, caminando por la calle Inglaterra, que para quienes han estado por estos lares, va paralela a pocas cuadras de la muy conocida Avenida Alemania, me encontré en una de sus interesantes librerías de la ciudad: Librería OFQUI. 


En este lugar me encontré con el libro de María José Ferrada: Diario de Japón. La autora nació es Temuco en el último cuarto del siglo pasado, lo interesante que a partir de su lectura pude recordar a Murasaki Shikibu quién nos regaló la descripción de la sociedad japonesa en un importante periodo creativo de las letras japonesas, con presencia de las mujeres en ello. Murasaki es considerada la primera en desarrollar el género literario de la novela hacia el año 1000 en tiempos de la corte Heian. (Genjí Monogatari).
En estos tiempos en que el futuro se me va haciendo angosto, donde la incertidumbre crece paralelamente a él, teniendo a la vista la pasión que he experimentado a lo largo de gran parte de mi vida, por viajar a otras comarcas de esta casa de todos que es nuestro planeta, me doy cuenta que elegir un viaje más allá de nuestras fronteras es una situación compleja, no sólo por lo económico, sino que también el haber llegado a la tercera edad se convierte en un factor que no puedo soslayar.

Me abro a la posibilidad de incursionar en mi próximo viaje al país del sol naciente, recorrer el barrio de Shinjuku disfrutando la hospitalidad japonesa y deleitarme con la zona de Jinbocho, donde se encuentran muchísimas librerías de libros usados de Tokio.

Cómo diría un reportero de algún medio de comunicación sería por ahora un proyecto en desarrollo.



Tuesday, January 26, 2021

Una sorpresa parisina con E.M. Cioran

  Hace unos años encontrándome en la ciudad de Paris, pernoctando en la calle La Fayette entre las estaciones de Poissonnière y Cadet. Decidí encaminar mis pasos hacia Montmartre, intentando visitar el Hotel Drouot; que dicho sea de paso no es un hotel de hospedaje, sino que una casa de subastas de antigüedades en la ciudad luz, por cierto a un nivel menor que la famosa Casa Sotheby´s.

Una vez finalizado el recorrido ubiqué un Café cercano. A primera vista no había una mesa disponible. Estaba a punto de resignar el degustar un buen expreso cuando un parroquiano me invitó a ocupar un lugar en su mesa. Luego de unos minutos iniciamos una amena conversación, me comentó que era ciudadano francés que había emigrado de la ciudad de Arequipa en tiempos del primer gobierno de Alan García.

Estando de acuerdo con él sobre la desastrosa situación que vivió su pais natal durante ese gobierno, la cual conocí de primera mano, pues yo en ese tiempo vivía en Arica, con lo cual me beneficiaba de la oportunidad de encontrar libros y textos disciplinarios en las librerías de la fronteriza ciudad de Tacna, a precios muy asequibles.

Resultó que mi interlocutor ocasional era a su vez un buen lector, por lo que preguntó si tenía prisa -no la tenía- porque deseaba contarme una historia muy interesante sobre el lugar en que estábamos de un escritor famoso. Se trataba sobre una subasta de unos Cuadernos de Notas de E.M.Cioran que se expusieron a remate en el Hotel Drouot algunos años atrás, posterior a la muerte de Cioran y de su acompañante Simone Boué que falleció trágicamente dos años más tarde.

Cioran vivió en Paris en un departamento muy reducido de espacio en L`Odeon, por cuanto no era extraño verlo caminar por el Barrio Latino parisino. Sus cosas y bienes fueron retiradas de su lugar por su heredero en presencia de un representante de la Editorial Gallimard, que publicaba las obras del autor. Una vez revisado y cuantificado lo de valor dicho heredero contrató a una feria para que realizara la limpieza definitiva del inmueble.

Por esas cosas de la vida de quien realiza con rigor la tarea encomendada, durante la limpieza encontraron un manuscrito de Cioran, que correspondía a una segunda parte inédita de sus Cuadernos de Notas, que como hemos dicho antes precisamente coincidían con los que el Hotel Drouot ofrecía en subasta.

Por cierto, la subasta se detuvo judicialmente por quienes reclamaban que tales cuadernos eran parte del patrimonio heredado de Cioran, y no de la persona que lo había descubierto como desecho durante su prolija limpieza de la buhardilla. Hubo un juicio que dio el favor a quien lo encontró, con el plus que durante el tiempo y por el proceso mismo, el precio del manuscrito alcanzó varios miles de euros más del valor inicial de la subasta.

Al despedirse dijo: “ami de lecture occasionnel” por aquí anduvo Cesar Vallejos. Claro -le contesté- y agregué: quizás también Pablo Neruda y Julio Cotázar. Nos sonreímos en un adiós fraterno.

 

Monday, August 24, 2020

Malditos poetas franceses

 Mientras recordaba un verso de Alejandra Pizarnik: ”no abandone el vacío y el desierto, vivo en el peligro”..., quien vivió en París como varios poetas latinoamericanos, surgió desde lo más recóndito de mi memoria un grito de asombro reiterativo: ¡Malditos franceses! Por cierto, exclamación con un hondo sentido de admiración por la poesía gala. Tengase presente, la increíble cantidad de poetas alrededor del mundo, que aprendieron a descubrir su propia voz poética; como lo sostiene T.S. Eliot;  a través de la inspiración de los vates franceses.
 

Además de Pizarnik una pléyade de poetas sudamericanos orientaron sus pasos hacia la ciudad de las luces, como Cesar Vallejos, Vicente Huidobro y Pablo Neruda. De Vallejo se dispararon hacia mi memoria una metralla de palabras: Ausente, mañana, Misterio, inevitable cementerio las cuales dieron blanco frente al edificio Dakota en Nueva York.

Fue un día cercano a la navidad del 2015, caminaba junto a G por Central Park en la ciudad de Nueva York, era una hermosa mañana con un sol esplendoroso, el que no impedía que un viento frío penetrante calara nuestra estructura física,  atravesando las capas de ropas, que preventivamente habíamos decidido vestir y así capear los grados bajo cero que nos mostraba el termómetro. Más de una vez hemos comprobado que un sol radiante en estas circunstancias estivales no es garantía de protección de las bajas temperaturas climáticas.
 

Nos encaminamos hacia el edifico Dakota dónde años antes en un aciago día del mismo diciembre, un maldito asesino terminó con la vida de Lennon . Nuestra intención más que hacer presencia turística era rendir un homenaje espiritual, en el lugar en que el alma de John se disipó para siempre de este mundo. No traíamos “Un guardián entre el centeno”, ni los sones de la música de Lennon, sólo nuestro silencio respetuoso y sagrado, ante la insensatez de una vida desgarrada por la violencia, como en tantas otras ocasiones ha sucedido y que lamentablemente seguirá ocurriendo,  por más que John siga cantando: “Imagina a toda la gente / viviendo en paz”

Ahí frente al Dakota fue el momento en que los casquillos de aquellas palabras del Cholo Vallejos cruzaron mi mente, emulando los cinco disparos que sesgaron la vida de Lennon: Ausente! La mañana en que me vaya / más lejos de lo lejos, al Misterio,/ como siguiendo inevitable raya,/ tus pies resbalarán al cementerio.
 

Por cierto nuestra intención original era acercarnos hacia el monumento de Cristobal Colón en Central South Park, pretendiendo encontrar las huellas dejadas por Saint Exupéry hacia 1940, quien vivió y escribió El Principito, en un edificio del sector en que pernoctó por poco más de dos años antes de volver a Europa, para luego desaparecer aquel verano de 1944 en las aguas del mar mediterráneo.
 

Así tenemos que este aviador francés nos regaló esta maravillosa obra que ha sido de entretención y meditación profunda para millones de lectores alrededor del mundo. Aunque es difícil ubicar el lugar exacto en que la inspiración literaria de Saint Exupéry fecundó El Principito, el sólo hecho de detenerse en el sector y dejarse llevar por una de sus tantas frases célebres : “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, no deja de ser una oportunidad para reencontrarnos con el misterio de lo numinoso de las vivencias humanas.
 

De regreso al apartamento luego de satisfacer algunas necesidades consumistas en el Shoping de Columbus Circle, pasamos por algunos minutos a la librería Rizzoli Bookstore, en la cual adquirí una obra de Ezra Pound, quien tuvo la osadía de afirmar que la poesía inglesa era un plagio de la francesa. ¡Válgame Dios!

Seguiré leyendo a Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé: ¡Malditos poetas franceses!

Saturday, April 13, 2019

Locura temporal en un ambiente kafkiano


En ocasiones logro viajar mentalmente a lugares geográficos en los cuales he pasado algunos días con personajes de la historia universal. Es así como a menudo me reencuentro en Praga en los jardines de Letenske Sady, en donde Kafka solía permanecer en silencio contemplativo. Camino desde la Plaza Vieja hacia la U Radnice Nº 5, me detengo unos instantes para recordar que el gran Kafka nació en ese lugar 70 años antes que yo, casi exacto si no fuera porque su venida al mundo fue al otro día de la fecha de mi cumpleaños.

Continuo hacia el Castillo para acercarme al número 22 de la Callejuela del Oro donde vivió Franz Kafka junto a su hermana, para finalizar en el Cementerio Judío donde reposan sus restos. Mientras realizo este recorrido mental pienso en Kafka, sabiendo que él no pudo pensar ni imaginarse que más de un ciento de años después, habría un sujeto como yo siguiendo sus huellas observando su Praga detrás de una taza de café.

Ya no pienso en Kafka, sino en mi estado de locura que permite la metamorfosis kafkiana por un momento indeterminado, para preguntarme: ¿por qué soy un loco? Quizás por el hecho de pensar distinto a los demás, y especialmente de las mayorías. Ah! Pero no os preocupéis, solo soy un loco temporal en el plano intelectual y social, en ningún caso muestro evidencias clínicas para ser calificado como un paciente con enfermedad mental, pues mi locura no es patológica.

No ando por la vida indicando que los molinos de Cervantes son gigantes a vencer, para mi un molino es un molino como para los demás que se consideran cuerdos, la diferencia surge tras pergeñar una representación simbólica de estos molinos, que al enfrentarlos me regalan sentido interpretativo a mi vida.

Sin dudas que es necesario; como lo señala Calderón de la Barca; resignarse a que Don Quijote recupere la cordura, lo que para el caso mío si será posible cuando mi viaje mental a Praga termine. Considerando que esta obstinación sea superada, como lo recomienda Milton en “El paraíso perdido”, donde la razón y la inteligencia puedan tener la oportunidad de ejercitarse eligiendo las cosas que son buenas, teniendo presente que el cielo y el infierno moran en nuestro propio espíritu.

Prosigo, en ocasiones observo las decisiones que toman las personas y por más que me esfuerzo en tener una actitud crítica constructiva, no logro encontrar una razón para comprenderlas. Por instante justifico que vivimos tiempos en que prima la sinrazón, hasta el sentido común ha perdido vigencia para una creciente muchedumbre colectiva, pues parece bastante más atrayente la simpatía de las masas, sin importar la coherencia.

Ante lo anterior, sigo siendo un loco, al cual no lo encantan las sirenas que llaman a pensar colectivamente, para no incomodar al mundo. De todas maneras reitero, que soy un loco, pero no busco hacerle daño a nadie, y por sobre todo mantengo una actitud respetuosa con otros locos, como con los que no lo son, en la completa seguridad que comprendo perfectamente que es bastante probable que la realidad sea unívoca, más su interpretación claramente no lo es.
El viaje ha terminado…

Bibliografía
- Stach, Reiner.2003. Kafka. Los años de las decisiones. Editorial Siglo XXI. Madrid
- Calderón de la Barca. 1985. La vida es sueño. Editorial Planeta. Barcelona.
- Milton, John. 2011. El paraíso perdido. Editorial: Vi-Da Global. España

Sunday, March 10, 2019

Estambul, ciudad de dos continentes


A pocas horas de llegar a Estambul la ciudad nos cobija con sus llamados a la oración islámica (Al-Adhan), por el almuédano desde los altavoces ubicados en lo alto de los minaretes de las innumerables mezquitas, que se distribuyen por ambas orillas del Bósforo. Sólo este hecho que por cinco veces al día se repite nos recordará durante toda nuestra estadía, que nos encontramos en una urbe mayoritariamente musulmana que alcanza los 20.000.000 de habitantes.

Más allá de lo infructuoso que sería resumir en estas pocas líneas lo que es compartir las vivencias de la Estambul musulmana, en esta ocasión me referiré a otro hecho que captó por varios momentos mi atención. Mi alojamiento estaba situado en un punto cercano a Pera, de cuyo balcón dominaba el Cuerno de Oro y el maravilloso panorama de esta ciudad turca con sus minaretes por doquier. Al otro lado del Bósforo la antigua Estambul; mirando hacia mi izquierda el barrio de Eminönü con la Hagia Sophia, Mezquita Azul y el Grand Bazaar; hacia la derecha el barrio de Eyüb con el mirador de Pierre Loti. Directamente en la cercanía de mi balcón el estadio donde unos días después jugaría el popular equipo del Galatasaray.

A pesar de todo esto, mi atención estaba en un cuadro colgado en la pared frente a mi cama, por cuanto era inevitable no verlo, aunque ello tampoco implicaba necesariamente detenerse demasiado tiempo a observarlo. Especialmente porque no se veía una preocupación estética por quien lo había fijado en la pared. Más el cuadro era una fotografía en traje de baño de la bellísima actriz Rita Hayworth
Retrato de Rita Hayworth

¡Rita Hayworth! en traje de baño en una típica casa de la Turquía musulmana: Por qué? Quizás porque el tercer esposo de los cinco que tuvo fue el príncipe descendiente de una dinastía persa Alí Aga Khan, quien era hijo de Aga Kahn III y padre del Aga Kahn IV que es considerado un descendiente directo del profeta Mahoma (P y B), de hecho los miembros de su comunidad se refieren a él como Mawlana Hazar Imam. Además, es un filántropo que se preocupa particularmente de la pobreza en el mundo.

Es posible que la anterior sea la explicación más lógica de esa fotografía en la pared, para una Estambul que se ubica sobre dos continentes (Europa y Asia), lo que si nos queda por agregar que la antigua Constantinopla, es una clara muestra de lo que es la civilización occidental y oriental, donde esa fotografía representaría un pequeño indicio de ello.

Sunday, April 17, 2016

Pensar bien, un camino de plenitud


Ayer mientras esperaba mi hora de dirigirme al aeropuerto de Santiago para volver a casa en Antofagasta, me detuve por enésima vez a tomar un expreso en el Café Colonia, un lugar que tradicionalmente me permite pensar más allá de la lectura circunstancial que tenga entre manos.

Al observar con detenimiento la fachada del local; con su ir y venir de parroquianos, recordé un almuerzo junto a G en la gran manzana de Nueva York, más precisamente en el Restaurante Le Marais que es un típico steak house de tradición judía, aunque con un prime rib de garantía. Nueva York es una ciudad multicultural donde no merece dudas que lo judío se destaca en todos sus rincones, por cuanto estar en ella es una oportunidad que en mi perspectiva tolerante, hace a un muslim aprovecharla para consumir un par de steaks kosher. 

 Como es natural en una ciudad tan plena de diversidad cultural la hora de almuerzo se retarda más de lo acostumbrado, lo que hizo que al salir del Le Marias la oscuridad del día haya llegado muy pronto, considerando que estábamos a fines de diciembre en el hemisferio norte. Sin embargo, el espectáculo luminoso de Times Square con sus letreros LED gigantes, acompañados de un bullicio musical trepidante entre el cual se mueve una muchedumbre con destinos diversos, es de por sí una aventura turística inolvidablemente recomendable de vivir.

Antes de volver a la lectura y terminar mi expreso, teniendo presente que el proceso de leer no es un acto de pensar, como tampoco meditar corresponde a pensar puesto que esta busca vaciar la mente hacia una quietud espiritual, hice una última reflexión de la maravillosa oportunidad que regala la vida para sentir la plenitud de existir, sólo por el hecho de tener la voluntad de profundizar en nuestra mente, aquellos momentos en que hemos tenido la alegría extrema de convivir con nuestros seres amados, con los cuales experimentamos nuestra verdad y gozamos de hitos de felicidad.

Saturday, February 20, 2016

Lecturas de vacaciones 2015 - 2016

Pienso que algunas personas al iniciar sus vacaciones estivales, hacen un programa de lecturas de aquellos libros que han dejado por razones disciplinarias abandonados con la consigna de que los retomaran en tal ocasión. Es lo que hago en general cada verano, aunque debo confesar que siempre me ha sido infructuoso apegarme fielmente a la parrilla de lectura consignada.

Encaminando mis pasos por el sector de Unión Square en la ciudad de Nueva York, tuve mi primer escollo con el cumplimiento de mis lecturas elegidas, es que el insoportable frío de Manhattan me provocó una inquietud racional, en el intento de buscar una lectura que me acercará a la cotidianidad del estadounidense; concedo que la gran manzana puede no ser un fractal que refleje a toda la comunidad norteamericana, seguro.

Al revisar mi lista no había ningún título que insinuara dicha posibilidad, así que con esta inquietud a cuesta ingresé a la librería Barnes & Noble que se ubica en el mismo sector. Luego de recorrer seleccionando una media docena de libros posibles de satisfacer el objetivo planteado, baje a la cafetería ubicada en la planta dos, para adquirir un café que alejara ese frialdad racional que impedía la elección definitiva.

Las cosas no empezaron bien, pues en el trayecto a la mesa con mi montaña de libros, parte del vaso de café se vertió sobre mi prominente estómago, provocando una quemadura mayor a cinco centímetros de diámetro, que gracia a la gran cantidad de ropa que vestía para protegerme de las bajas temperaturas, no fue más grave. 

Finalmente me vi enfrentado a dos títulos: “This Muslim American Life” de Moustafa Bayoumi que muestra las vicisitudes en las cuales convive la comunidad musulmana, en el estilo de vida americana luego de la destrucción de las torres gemelas  y “Let Me Be Frank With You” de Richard Ford, aunque las ruinas del 11 de septiembre son parte de su contexto histórico, es el Huracán Sandy el que domina la escena en que Frank Bascombe; un personaje ya conocido del escritor, lleva su presente a reencontrarse con el pasado, tras estos acontecimientos históricos vividos desde su particular cotidianidad. 
Mi decisión por estos dos títulos fue rápida, para lo cual contribuyó el recuerdo de unas palabras de Unamuno: Me los has oído mil veces, aborrezco los hombres que hablan como libros, y amo los libros que hablan como hombres. Pensando que Frank Bascombe era el hombre, que me daba la oportunidad de una mirada más amplia al quehacer estadounidense, mi elección final fue la obra de Ford.
 
En este libro traducido al español como “Francamente, Frank”  encontré inesperadamente una temática que relaciona aquellos desastres históricos y la vejez humana. Especialmente la relación presente entre el Huracán Sandy que es una muestra de las fuerzas incontrolables de la naturaleza sobre la madre tierra, y la fuerza del tiempo sobre nuestro cuerpo que coincide con la propia naturaleza que lo constituye. 

Frank regresa a New Jersey al lugar donde vivió en el cual se encuentra con su mujer recientemente diagnosticada con Alzheimer, teniendo a la vista las ruinas dejadas por el huracán. Por cierto, estimo que respecto al pasado es quizás positivo recurrir a él en determinadas circunstancias, pero no lo es quedarse retenido en él, porque vivirás sin convivir las oportunidades que la vida te regala, evita quedar prisionero de tu historia pasada, elige la libertad del porvenir.

Traducido como Francamente, Frank (Anagrama): su lectura cautiva lo que la hace una obra de ficción muy recomendable, con una impronta filosófica de Richard Ford que relaciona; no olviden, desastre y vejez.

Saturday, December 19, 2015

Pluralidad vivencial en Nueva York

Hacía el mediodía de un día del mes de diciembre con algo de sol, lo que aminora haciendo resistible la baja temperatura, me encaminé hacia Central Park, mientras avanzaba no pude dejar de cavilar sobre la relación que había en esta vivencia con el poema "Nueva era" de Bertolt Brecht.
En medio de la vegetación otoñal agotada, observé el horizonte y me enfrenté a la modernidad que rodeaba el parque, mientras muchas personas de todas las edades y sexos, acompañadas o no de mascotas; todos caninos pues las ardillas merodeaban solas, se trasladaban a lo largo y ancho a distintas velocidades por las intrincadas vías que dona la madre tierra.
Al fijar mi mirada en las personas es cuando la modernidad emergió junto al horizonte, en sus vestimentas apropiadas técnicamente, en sus artefactos de audio-comunicadores, con un entorno perimetral de empinados edificios que se enganchan en el cielo como innovación constructiva.
A propósito de innovación, varios autores que me excuso de referenciar en esta oportunidad, han definido la modernidad como innovación y cambio. Más allá de esto que no pondré en duda, lo que a mí me jala la vista, es que en esta tierra de Babel no parece lógico un concepto de modernidad unívoco. Lo que observo como afuerino que sus habitantes llevan consigo por las calles y avenidas, una construcción social, que es su cultura de la pluralidad en un marco de modernidad.
Es notorio que hay una dialéctica cultural, cuyas contradicciones se entrelazan y es en cuyo acto reconozco que no encuentro la explicación inmediata, pero si instuyo que lo que atrae a sus habitantes a integrarse a esta modernidad citadina de Nueva York, viene de lo que esas propias contradicciones provoca su pluralismo.
Sin dudas que como un reciente allegado a la ciudad son estas impresiones preliminares que pueden ser discutidas por temerarias, porque quizás me faltarán vivencias que aporten mayores antecedentes, que permitan comprender esta comunidad de diversidad argumentativa, y así explicar si es esta una modernidad o una nueva era que se desgarra de otra, o se une generando nuevos espacios con pasados recordados u olvidados; no lo sé, más ante este sentimiento de angustia es que los versos de Brecht del poema referido al principio calman momentáneamente mi ansiedad: Una nueva era no comienza de repente / Mi abuelo ya vivía en la nueva era / Mi hijo probablemente aún viva en la vieja / La carne nueva se come con tenedores viejos / No fueron los primeros autos / Ni los tanques / No fueron los aviones sobre los techos / Ni los terroristas / De los nuevos transmisores vinieron las viejas estupideces / La sabiduría fue de boca en boca.
Por ahora basta, debo integrarme a la vida neoyorquina .....

Sunday, October 06, 2013

Viena: más allá del Danubio Azul, ciudad de museos y cafés

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Viena es una ciudad que encanta, es la ciudad de Freud y de una pléyade de notables, acercarse al entorno en el que emergió la interpretación de los sueños es una experiencia que domina a mi “inconsciente yo”. Me pregunto: ¿Estoy despierto?, o es un sueño del que por el momento no quisiera despertar.  Es que realmente estoy frente a Berggasse 19 dónde vivió y trabajó Sigmund Freud o sueño que paso raudamente por el café que frecuentaba.
Pero Viena es también arte, recordé a Schiele  pintor discípulo de Klimt por cuanto mi destino era visitar el Albertina Museum, donde esperaba encontrar sus acuarelas y gouaches de cuerpos desnudos contraídos e hirsutos, con sus colores fuertes que buscan exponer  su alma sobre la piel desgarrada. Antes un pequeño alto en el camino para adentrarme en el espíritu vienés, para ello nada mejor que detenerse por un expreso en el Café Bräunerhof.
En el Café Bräunerhof es imposible no trasladarse al pasado, todo su entorno nos conduce a una atmósfera, que bien podría haber vivido un Arthur Schneitzler dramaturgo del cual Stanley Kubrick tomó el argumento para la película  “Ojos bien cerrados”, la cual es probable necesitar un psicoanálisis para terminar de comprenderla. Es posible que Georg Trakl , Robert Musil, Stefan Zweig, Wittgenstein, Arnold Scönberg y el mismísimo Elias Canetti con su señora Veza Taubner no hayan tenido la oportunidad de estar en el Bräunerhof, eso realmente importa poco porque la ciudad del Danubio más allá de Mozart, del psicoanálisis, de  los valses , de Sissi es la ciudad de los cafés:   Café Sacher , Café Sperl, Café Mozart, Café Central, Café Demel, Café Hofburg o el Café  Landtmann  preferido de la Sissi fílmica Romy Schneider entre tantos otros, cualquiera de ellos pudo albergarlos.
El escritor  Carlos Franz confesaba no hace mucho en un artículo periodístico: “…me gustan las placas conmemorativas. Me emociono cuando en París descubro que estoy ante la casa de Víctor Hugo o en Nueva York  me siento en la misma banca, del White Horse Tavern, donde Dylan Thomas se tomó sus famosos y letales dieciocho whiskeys” , por cierto que esto habría sido una ayuda para saber sí algunos famosos austríacos o no, estuvieron sentados frente a una mesa de estos tradicionales cafés vieneses.
Al fin en Albertina Museum, admirando su colección permanente de Claude Monet, Pablo Picasso, Amadeus Modigliane, Toulouse-Lautrec, Marc Chagall, René Magritte y Joan Miró entre otros. Pero no encontré a Schiele estaban de visita en el Guggenheim de Bilbao…. Aún así me conformo con las emociones vividas en un día de la Viena imperial, y para no olvidarme del aire vienés me compré un sombrero de tela típicamente austríaco.


Friday, September 20, 2013

Ciudades Imperiales


En Praga
 

Desde el primer momento caminar por la ciudad de Praga es adentrarse en calles cuyos nombres no nos orientan en nada y si se quiere volver a un punto de partida debes reflexionar sobre tu capacidad de memoria para recordar o de lo contrario anotar la dirección correctamente. Desde Hybernská la calle de mi Hotel me encaminé hacia la Torre de la Pólvora en búsqueda de la Plaza de Wenceslao, la idea cumplida: sentarme en un café-Bar para disfrutar la vida cotidiana de la ciudad. Luego cruce la Staromestske namesti (Plaza de la Ciudad Vieja)  justo cuando el Reloj astronómico (Orloj) anunciaba el mediodía, me detuve en la Casa de Kafka , nada especial a la entrada del Barrio Judío.

Kafka, como bien dice J. Urdizil “Franz Kafka era Praga y Praga era Franz Kafka”, sólo que de mi visita a esta ciudad imperial a orilla del Moldava lo que más queda de esta frase es la acción verbal “era”,  pues con mucha dificultad me construí el rastro de la vida de este escritor con la misión de palpar directamente el mundo kafkiano, que a pesar de su dificultad señalada anteriormente tiene su hebra, que se muestra a los pocos que se interesan por esta mirada distinta para adentrarse en el corazón de la Praga de hace un siglo.

No cuesta imaginarse a Franz juntos a sus amigos Max Brod y Hugo Bergmann sentados en el Café-Restaurante Savoy de la Ziegenplatz leyendo a Grätz, o viendo una obra teatral judía del grupo de Lemberg, siempre que no fuera un día de las grandes fiestas judías, en tal caso atrapados por sus amigos se encontrarían en la Sinagoga Vieja-Nueva en el Barrio judío. Hoy el Savoy no está si la Sinagoga  y Cementerio incluido, también el barrio aunque este muestra numerosas tiendas de las marcas más famosas del mundo occidental.
Almorcé a las orillas de Moldava mientras disfrutaba de la vista del Puente de Carlos IV, luego de la sobremesa con dificultad lo cruce por la gran cantidad de turistas; principalmente asiáticos, mi intención llegar a Mala Strana (Ciudad Pequeña), escenario  de las obras del escritor, poeta y periodista checo Jan Neruda que para nosotros es doblemente conocido por ser una de las grandes figuras literarias del realismo del siglo XIX, con su obra más representativa los “Cuentos de Malá Strana” y, porque el poeta chileno Neftalí Reyes Basualto tomó su apellido para ser reconocido en el mundo entero como Pablo Neruda.

Mientras disfruto un nuevo día navego por el Moldava después de visitar la bellísima Catedral de San Vito en uno de los patios del Castillo de Praga (Prazsky Hrad), recuerdo las peripecias  e incontable indagaciones vividas para lograr obtener una dirección de una librería en Praga,  que vendiera las obras de Jan Neruda en idiomas más asequible que el checo. Aunque por momentos me sentí perdido en las estrechas calles con su maraña de nombres, al final del día un ejemplar de los Cuentos de Malá Strana estaba entre mis manos.


Luego de unos días en Praga mientras viajaba en tren en dirección a Brno; aunque mi destino era Kutna Hora un pueblo más cercano, recordé a Alfons Mucha un destacado pintor de carteles publicitarios, especialmente aquel que le pintó en su oportunidad a la actriz Sarah Bernhardt. Fue decorador teatral en Viena para Lugo profundizar sus estudios en Praga, Munich y París.





Aunque se que pintó una serie de cuadros de la historia épica del pueblo eslavo, para mi memoria lo que más resalta son sus pinturas de género femenino, lo que se denomina por los entendidos como las mujeres de Mucha, que conservan los rasgos de su Moravia natal más que los cánones de la belleza griega. Sus mujeres con sus cabellos al viento  y marcadamente ondulados representan la Belle Époque con su romanticismo de principio del siglo XX.






En Munich

Al caer la noche los edificios se tornan dorados como si el sol haya dejado sus rayos para resaltar sus líneas sobre un cielo de un azul marino intenso. Es domingo camino hacia la Marienplazt, esta plaza hace volar mi mente hacia la lejana ciudad de Concepción, en la cual reside una gran amiga que dada la casualidad se llama Marien.
 
Al llegar me encuentro con el edificio del Ayuntamiento Novo y la columna de Marien (María) un ambiente arquitectónico gótico que parece ser el ambiente propicio para la salida de una corte real, con la sed que tenía la reina de la noche bávara fue para mi un gran vaso de cerveza, que pareciera no tener alcohol.

La noche sigue avanzando salgo al exterior miro esta preciosa ciudad gótica el Ayuntamiento Nuevo y Viejo, el Carillón descansa hasta el otro día, debo llegar hasta la Karlplazt para tomar el metro con destino a mi hotel… Me pareció ver la imagen de Luis de Baviera o será el diablo que aún se esconde en la penumbra de las dos torres de la catedral de Nuestra Señora(Frauenkirche). Hummm!! Tenía alcohol la cerveza?? Aún no lo se, de cualquier manera ya estoy pasando la Karistor….

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En Salzburgo

Es la ciudad de Mozart con sus montes cercanos de Mönchsberg o el Kapuzinerberg, antes de que temperatura veraniega hago estrago en mi infraestructura (cuerpo), me dirijo a la Casa de W. A. Mozart en la cual residió por más de 25 años, aunque lleva por nombre  la "Casa Hagenauer", en atención que su propietario fuel comerciante y amigo de los Mozart, Johann Lorenz Hagenauer.

Es interesante como se conservan a pesar del paso del tiempo, incluso a los bombardeos, como es el caso de la destrucción de una residencia posterior de los Mozart en Makartplatz 8, donde desarrolló gran parte de su obras. A si mismo su padre Leopold Mozart y su hermana Nannerl, vivieron en esta casa.

Una mirada hacia lo alto me permite observar la Fortaleza Hohensalzburg, la cual nunca fue conquistada totalmente por sus invasores históricos, aunque se utilizó como cárcel en algún momento, su uso principal fue la de servir de  residencia temporal de príncipes-arzobispos.
Regreso al centro para admirar la Catedral de Salzburgo con sus estatuas en el portal y enorme cúpula, en su historia fue arrasada por incendios y vuelta a reconstruir, siendo un testimonio fiel del poder y de la autonomía de los príncipe-arzobispos de Salzburgo. Antes de tomar mi transporte con destino a Viena saboreo un Verlängerter en el Café Tomasselli, superando la tentación de comerme un Apfelstrudel.





En Viena

Llegar a Viena es reencontrarse con Sissi Emperatriz, no la de las películas (Romy Schneider) sino la verdadera, aquella anoréxica con un obsesivo cuidado de su cuerpo, la misma que peinaba por horas un cabello que alcanzaba su estatura, y para abrumarme me esperaba una mayor sorpresa, que luego de la muerte de uno de sus hijos se vestía de un riguroso luto, en términos generales era bastante rara o especial dependiendo de la perspectiva que se vea. Su muerte trágica sirvió de corolario para una vida novelesca. 

Un paseo por el Palacio de Schönbrunn, tan impresionante como el de Versalles, un acercamiento a la cotidiana vida de Sissi y su marido Francisco José.

Iré a caminar por el Prater necesito sentir la naturaleza luego de tanta fastuosidad…

En los Alpes austriacos:

Avanzando por la carretera austriaca las colinas se cubren de un manto de verde; estamos en pleno verano, de improviso entre los bosques ordenados se aparece la casa de Heide, será? No lo se. 

Pero en mis recuerdos la imagen que tengo construida de la casa del abuelito de Heide, me la ofrece semejante a aquella que observó ahora sobre los Alpes de Austria.

Sin cerrar los ojos me imagino a Heide jugando a esconderse de la visual de su abuelo, para aparecer sorpresivamente detrás de un frondoso árbol, a lejos está la casa construida de esa madera robusta obtenidas de sus propios bosques, lentamente desde la chimenea emana una nube de humo blanco, que sobre el fondo del cielo azul escribe: "Abuelito dime tu...? .... Siempre estaré dispuesto a adentrarme en el espíritu infantil de Heide, que me enseñó que la felicidad no es una utopía.


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En Venecia

 Luego de tomar el vaporetto para llegar a la plaza de San Marcos, nos recibe con calor cuya sensación térmica esta por sobre los 40ºC, un recorrido hacia la Basílica y el Palacio Ducal, buscando protegerse del sol, sin dejar de avanzar hacia El Ponte Rialto que es una construcción sobre el Canal Grande preciosa, con sus balaustradas desde las que se pueden ver todo el entorno que rodea el canal. Es un puente que incluye en su paso central un gran número de tiendas.

Luego de vagabundear por los lugares turísticos obligados de esta ciudad, busque un lugar para sentarme a meditar, además de pedir un litro de líquido para evitar una potencial deshidratación. Lo encontré cruzando un puente y al lado del canal, un excelente punto de observación del quehacer de la ciudad del mismísimo Marco Polo.

Luego de saciar mi sed me dediqué a recordar que esta es la ciudad del amor, y por qué no decirlo de las pasiones amorosas. Cuál es la justificación de ello? Pues nadie lo explicita de manera abierta, los gondoleros aseguran que sus paseos son afrodisiacos, es que navegar por los canales; entre las hermosas edificaciones, es como si recién nos embarcáramos en una góndola  luego de salir de uno de los palacios, para avanzar con el cómplice silencio de los enamorados, el cual se rompe con el roce de las aguas venecianas o por el paso debajo de los puentes con su murmullo de babel ante la gran concurrencia de turistas, o el aviso del gondolero de que se ha llegado al lugar encantado donde un acto de juramento amoroso es garantizado para toda la vida. 

En un acto de introspección confesional recuerdo la memorias de Giovanni Giacomo Girolamo Casanova, cuando dice : “Comienzo declarando al lector que, en todo cuanto he hecho en el curso de mi vida, bueno o malo, estoy seguro de haber merecido elogios y censuras, y que, por tanto, debo creerme libre.” Sólo quiero agregar que no es una coincidencia menor que Casanova sea un hijo de esta tierra, aunque no haya ningún monumento o placa que lo recuerde.




En Florencia:

Sentado en la Plaza de la Santa Croce miraba la estatua del Dante, Florencia no ha cambiado en gran cosa su aspecto citadino desde el renacimiento, y pensé que por esas calles debe haber caminado Pico de la Mirándola, buscando convencer por un lado a sus amigos que seguía siendo un defensor de las ideas aristotélicas, y que su participación en la academia florentina de inspiración platónica, no era más que una oportunidad para refutar posteriormente las ideas de Platón.

 Por cierto, cosas como ésta siempre llevan a un resultado marcado por el sincretismo, donde Pico de la Mirándola termina expresando que está persuadido " que la discrepancia entre Aristóteles y Platón estriba más en las palabras que en la substancia" 1
 1 Diverti nuper ab Aristotele in Academiam, sed non transfuga... verum explorator. Videor tamen (dicam tibi, Hermolae, quod sentio) duo in Platone agnoscere: et homericam illam eloquendi facultatem supra prosam orationem sese attolentem, et sensuum, si quis eos altius introspiciat, cum Aristotele omnino communionem, ita ut si verba spectes, nihil pugnantius, si res, nihil concordius. Ioann. Pici Mirandulae Opera (Basilea o. J.), I, 368. Sobre los estudios escolásticos de Pico véase la misma obra, I, 351).




En Roma:

Es una ocasión pienso única en la que tenido que usar los pies y no la cabeza para acercarme a la historia de Roma. Esto pues, porque en la ciudad eterna la historia se conoce caminando y, mucha de ella se encuentra en las calles de una Roma que ocho siglos antes de Cristo despertó una civilización, que hoy aún se sostiene en un pasado que más se nos aparece como un presente....


En Pompeya:

Si Dios existe uno tiene la necesidad de preguntarse: cómo permitió que ocurriera esto? Entonces la respuesta a la existencia de Dios podría emitirse de que Dios "es" algo "que no existe", lo que generaría diversas problemáticas entre las cuales podríamos señalar que tenemos una contradicción no resuelta, ya que Dios "es" y "no existe". 

Así en primera instancia sería recomendable que recurriéramos a una "docta ignorancia", para encontrar un punto de apoyo para comprender si existe una relación entre lo infinito y lo finito. No se preocupen no les agobiaré con el desarrollo de esta disyuntiva, pues seguiré pensando mientras continuo mi visita a Pompeya.... 


En Capri:

Para Neruda la ciudad de Capri le debe haber donado la paz y tranquilidad necesaria para expresarle a Matilde toda su sensualidad poética. Desde aquella casa que habitó en la altura del acantilado, donde el cielo y el mar se confunden en su inmensidad, tiñéndose de un azul francia que se contracta con la claridad de las embarcaciones, que provienen del puerto de Nápoles transportando los víveres y noticias, que le permitían al poeta fijar aquella sensualidad objetivada en Matilde en un contexto terrenal..... 

Capri, Capri, Capri c'est fini, kaput, se acabó esa paz, los barcos van y vienen con millares de turistas, en su mayoría chinos, que poco sabrán de nuestro poeta. Y qué importa esto?, nada. A quién le importa la poesía de Pablo Neruda, bueno a mi .....