Desde hace bastantes años he tenido un acercamiento a la literatura japonesa, en principio con autores más modernos, como Yasunari Kawabata, Yukio Mishima, Yoko Ote, Banana Yoshimoto, Kezaburo Oe y Haruki Murakami entre otros.
Sunday, August 20, 2023
Mirando Hacia el Sol Naciente
Tuesday, January 26, 2021
Una sorpresa parisina con E.M. Cioran
Hace unos años encontrándome en la ciudad de Paris, pernoctando en la calle La Fayette entre las estaciones de Poissonnière y Cadet. Decidí encaminar mis pasos hacia Montmartre, intentando visitar el Hotel Drouot; que dicho sea de paso no es un hotel de hospedaje, sino que una casa de subastas de antigüedades en la ciudad luz, por cierto a un nivel menor que la famosa Casa Sotheby´s.
Una vez finalizado el recorrido ubiqué un Café cercano. A primera vista no había una mesa disponible. Estaba a punto de resignar el degustar un buen expreso cuando un parroquiano me invitó a ocupar un lugar en su mesa. Luego de unos minutos iniciamos una amena conversación, me comentó que era ciudadano francés que había emigrado de la ciudad de Arequipa en tiempos del primer gobierno de Alan García.
Estando de acuerdo con él sobre la desastrosa situación que vivió su pais natal durante ese gobierno, la cual conocí de primera mano, pues yo en ese tiempo vivía en Arica, con lo cual me beneficiaba de la oportunidad de encontrar libros y textos disciplinarios en las librerías de la fronteriza ciudad de Tacna, a precios muy asequibles.
Resultó que mi interlocutor ocasional era a su vez un buen lector, por lo que preguntó si tenía prisa -no la tenía- porque deseaba contarme una historia muy interesante sobre el lugar en que estábamos de un escritor famoso. Se trataba sobre una subasta de unos Cuadernos de Notas de E.M.Cioran que se expusieron a remate en el Hotel Drouot algunos años atrás, posterior a la muerte de Cioran y de su acompañante Simone Boué que falleció trágicamente dos años más tarde.
Cioran vivió en Paris en un departamento muy reducido de espacio en L`Odeon, por cuanto no era extraño verlo caminar por el Barrio Latino parisino. Sus cosas y bienes fueron retiradas de su lugar por su heredero en presencia de un representante de la Editorial Gallimard, que publicaba las obras del autor. Una vez revisado y cuantificado lo de valor dicho heredero contrató a una feria para que realizara la limpieza definitiva del inmueble.
Por esas cosas de la vida de quien realiza con rigor la tarea encomendada, durante la limpieza encontraron un manuscrito de Cioran, que correspondía a una segunda parte inédita de sus Cuadernos de Notas, que como hemos dicho antes precisamente coincidían con los que el Hotel Drouot ofrecía en subasta.
Por cierto, la subasta se detuvo judicialmente por quienes reclamaban que tales cuadernos eran parte del patrimonio heredado de Cioran, y no de la persona que lo había descubierto como desecho durante su prolija limpieza de la buhardilla. Hubo un juicio que dio el favor a quien lo encontró, con el plus que durante el tiempo y por el proceso mismo, el precio del manuscrito alcanzó varios miles de euros más del valor inicial de la subasta.
Al despedirse dijo: “ami de lecture occasionnel” por aquí anduvo Cesar Vallejos. Claro -le contesté- y agregué: quizás también Pablo Neruda y Julio Cotázar. Nos sonreímos en un adiós fraterno.
Monday, August 24, 2020
Malditos poetas franceses
Mientras recordaba un verso
de Alejandra Pizarnik: ”no abandone el vacío y el desierto, vivo en el peligro”...,
quien vivió en París como varios poetas latinoamericanos, surgió desde lo más
recóndito de mi memoria un grito de asombro reiterativo: ¡Malditos franceses!
Por cierto, exclamación con un hondo sentido de admiración por la poesía gala.
Tengase presente, la increíble cantidad de poetas alrededor del mundo, que
aprendieron a descubrir su propia voz poética; como lo sostiene T.S.
Eliot; a través de la inspiración de los vates franceses.
Además de Pizarnik una pléyade de poetas sudamericanos orientaron sus pasos hacia la ciudad de las luces, como Cesar Vallejos, Vicente Huidobro y Pablo Neruda. De Vallejo se dispararon hacia mi memoria una metralla de palabras: Ausente, mañana, Misterio, inevitable cementerio las cuales dieron blanco frente al edificio Dakota en Nueva York.
Fue un día cercano a la
navidad del 2015, caminaba junto a G por Central Park en la ciudad de Nueva
York, era una hermosa mañana con un sol esplendoroso, el que no impedía que un
viento frío penetrante calara nuestra estructura física, atravesando las
capas de ropas, que preventivamente habíamos decidido vestir y así capear los
grados bajo cero que nos mostraba el termómetro. Más de una vez hemos
comprobado que un sol radiante en estas circunstancias estivales no es garantía
de protección de las bajas temperaturas climáticas.
Nos encaminamos hacia el edifico Dakota dónde años antes en un aciago día del mismo diciembre, un maldito asesino terminó con la vida de Lennon . Nuestra intención más que hacer presencia turística era rendir un homenaje espiritual, en el lugar en que el alma de John se disipó para siempre de este mundo. No traíamos “Un guardián entre el centeno”, ni los sones de la música de Lennon, sólo nuestro silencio respetuoso y sagrado, ante la insensatez de una vida desgarrada por la violencia, como en tantas otras ocasiones ha sucedido y que lamentablemente seguirá ocurriendo, por más que John siga cantando: “Imagina a toda la gente / viviendo en paz”
Ahí frente al Dakota fue el
momento en que los casquillos de aquellas palabras del Cholo Vallejos cruzaron
mi mente, emulando los cinco disparos que sesgaron la vida de Lennon: Ausente!
La mañana en que me vaya / más lejos de lo lejos, al Misterio,/ como
siguiendo inevitable raya,/ tus pies resbalarán al cementerio.
Por cierto nuestra intención original era
acercarnos hacia el monumento de Cristobal Colón en Central South Park, pretendiendo
encontrar las huellas dejadas por Saint Exupéry hacia 1940, quien vivió y
escribió El Principito, en un edificio del sector en que pernoctó por poco más
de dos años antes de volver a Europa, para luego desaparecer aquel verano de
1944 en las aguas del mar mediterráneo.
Así tenemos que este aviador francés nos regaló
esta maravillosa obra que ha sido de entretención y meditación profunda para
millones de lectores alrededor del mundo. Aunque es difícil ubicar el lugar
exacto en que la inspiración literaria de Saint Exupéry fecundó El Principito,
el sólo hecho de detenerse en el sector y dejarse llevar por una de sus tantas
frases célebres : “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible
a los ojos”, no deja de ser una oportunidad para reencontrarnos con el misterio
de lo numinoso de las vivencias humanas.
De regreso al apartamento luego de satisfacer algunas necesidades consumistas en el Shoping de Columbus Circle, pasamos por algunos minutos a la librería Rizzoli Bookstore, en la cual adquirí una obra de Ezra Pound, quien tuvo la osadía de afirmar que la poesía inglesa era un plagio de la francesa. ¡Válgame Dios!
Seguiré leyendo a Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé: ¡Malditos poetas franceses!
Saturday, April 13, 2019
Locura temporal en un ambiente kafkiano
Continuo hacia el Castillo para acercarme al número 22 de la Callejuela del Oro donde vivió Franz Kafka junto a su hermana, para finalizar en el Cementerio Judío donde reposan sus restos. Mientras realizo este recorrido mental pienso en Kafka, sabiendo que él no pudo pensar ni imaginarse que más de un ciento de años después, habría un sujeto como yo siguiendo sus huellas observando su Praga detrás de una taza de café.
Ya no pienso en Kafka, sino en mi estado de locura que permite la metamorfosis kafkiana por un momento indeterminado, para preguntarme: ¿por qué soy un loco? Quizás por el hecho de pensar distinto a los demás, y especialmente de las mayorías. Ah! Pero no os preocupéis, solo soy un loco temporal en el plano intelectual y social, en ningún caso muestro evidencias clínicas para ser calificado como un paciente con enfermedad mental, pues mi locura no es patológica.
No ando por la vida indicando que los molinos de Cervantes son gigantes a vencer, para mi un molino es un molino como para los demás que se consideran cuerdos, la diferencia surge tras pergeñar una representación simbólica de estos molinos, que al enfrentarlos me regalan sentido interpretativo a mi vida.
Sin dudas que es necesario; como lo señala Calderón de la Barca; resignarse a que Don Quijote recupere la cordura, lo que para el caso mío si será posible cuando mi viaje mental a Praga termine. Considerando que esta obstinación sea superada, como lo recomienda Milton en “El paraíso perdido”, donde la razón y la inteligencia puedan tener la oportunidad de ejercitarse eligiendo las cosas que son buenas, teniendo presente que el cielo y el infierno moran en nuestro propio espíritu.
Prosigo, en ocasiones observo las decisiones que toman las personas y por más que me esfuerzo en tener una actitud crítica constructiva, no logro encontrar una razón para comprenderlas. Por instante justifico que vivimos tiempos en que prima la sinrazón, hasta el sentido común ha perdido vigencia para una creciente muchedumbre colectiva, pues parece bastante más atrayente la simpatía de las masas, sin importar la coherencia.
Ante lo anterior, sigo siendo un loco, al cual no lo encantan las sirenas que llaman a pensar colectivamente, para no incomodar al mundo. De todas maneras reitero, que soy un loco, pero no busco hacerle daño a nadie, y por sobre todo mantengo una actitud respetuosa con otros locos, como con los que no lo son, en la completa seguridad que comprendo perfectamente que es bastante probable que la realidad sea unívoca, más su interpretación claramente no lo es.
Sunday, March 10, 2019
Estambul, ciudad de dos continentes
Más allá de lo
infructuoso que sería resumir en estas pocas líneas lo que es compartir las
vivencias de la Estambul musulmana, en esta ocasión me referiré a otro hecho
que captó por varios momentos mi atención. Mi alojamiento estaba situado en un
punto cercano a Pera, de cuyo balcón dominaba el Cuerno de Oro y el maravilloso
panorama de esta ciudad turca con sus minaretes por doquier. Al otro lado del Bósforo
la antigua Estambul; mirando hacia mi izquierda el barrio de Eminönü con la
Hagia Sophia, Mezquita Azul y el Grand Bazaar; hacia la derecha el barrio de Eyüb con el
mirador de Pierre Loti. Directamente en la cercanía de mi balcón el estadio
donde unos días después jugaría el popular equipo del Galatasaray.![]() |
| Retrato de Rita Hayworth |
Sunday, April 17, 2016
Pensar bien, un camino de plenitud
Al observar con detenimiento la fachada
del local; con su ir y venir de parroquianos, recordé un almuerzo junto a G en
la gran manzana de Nueva York, más precisamente en el Restaurante Le Marais que
es un típico steak house de tradición judía, aunque con un prime rib de
garantía. Nueva York es una ciudad multicultural donde no merece dudas que lo
judío se destaca en todos sus rincones, por cuanto estar en ella es una
oportunidad que en mi perspectiva tolerante, hace a un muslim aprovecharla para
consumir un par de steaks kosher. Antes de volver a la lectura y terminar mi expreso, teniendo presente que el proceso de leer no es un acto de pensar, como tampoco meditar corresponde a pensar puesto que esta busca vaciar la mente hacia una quietud espiritual, hice una última reflexión de la maravillosa oportunidad que regala la vida para sentir la plenitud de existir, sólo por el hecho de tener la voluntad de profundizar en nuestra mente, aquellos momentos en que hemos tenido la alegría extrema de convivir con nuestros seres amados, con los cuales experimentamos nuestra verdad y gozamos de hitos de felicidad.
Saturday, February 20, 2016
Lecturas de vacaciones 2015 - 2016
Encaminando mis pasos por el sector de Unión Square en la ciudad de Nueva York, tuve mi primer escollo con el cumplimiento de mis lecturas elegidas, es que el insoportable frío de Manhattan me provocó una inquietud racional, en el intento de buscar una lectura que me acercará a la cotidianidad del estadounidense; concedo que la gran manzana puede no ser un fractal que refleje a toda la comunidad norteamericana, seguro.
Al revisar mi lista no había ningún título que insinuara dicha posibilidad, así que con esta inquietud a cuesta ingresé a la librería Barnes & Noble que se ubica en el mismo sector. Luego de recorrer seleccionando una media docena de libros posibles de satisfacer el objetivo planteado, baje a la cafetería ubicada en la planta dos, para adquirir un café que alejara ese frialdad racional que impedía la elección definitiva.
Las cosas no empezaron bien, pues en el trayecto a la mesa con mi montaña de libros, parte del vaso de café se vertió sobre mi prominente estómago, provocando una quemadura mayor a cinco centímetros de diámetro, que gracia a la gran cantidad de ropa que vestía para protegerme de las bajas temperaturas, no fue más grave.
En este libro traducido al español como “Francamente, Frank” encontré inesperadamente una temática que relaciona aquellos desastres históricos y la vejez humana. Especialmente la relación presente entre el Huracán Sandy que es una muestra de las fuerzas incontrolables de la naturaleza sobre la madre tierra, y la fuerza del tiempo sobre nuestro cuerpo que coincide con la propia naturaleza que lo constituye.
Frank regresa a New Jersey al lugar donde vivió en el cual se encuentra con su mujer recientemente diagnosticada con Alzheimer, teniendo a la vista las ruinas dejadas por el huracán. Por cierto, estimo que respecto al pasado es quizás positivo recurrir a él en determinadas circunstancias, pero no lo es quedarse retenido en él, porque vivirás sin convivir las oportunidades que la vida te regala, evita quedar prisionero de tu historia pasada, elige la libertad del porvenir.
Traducido como Francamente, Frank (Anagrama): su lectura cautiva lo que la hace una obra de ficción muy recomendable, con una impronta filosófica de Richard Ford que relaciona; no olviden, desastre y vejez.
Saturday, December 19, 2015
Pluralidad vivencial en Nueva York
Sunday, October 06, 2013
Viena: más allá del Danubio Azul, ciudad de museos y cafés
Pero Viena es también arte, recordé a Schiele pintor discípulo de Klimt por cuanto mi
destino era visitar el Albertina Museum, donde esperaba encontrar sus acuarelas
y gouaches de cuerpos desnudos contraídos e hirsutos, con sus colores fuertes
que buscan exponer su alma sobre
la piel desgarrada. Antes un pequeño alto en el camino para adentrarme en el
espíritu vienés, para ello nada mejor que detenerse por un expreso en el Café
Bräunerhof.
En el Café Bräunerhof es imposible no trasladarse al pasado,
todo su entorno nos conduce a una atmósfera, que bien podría haber vivido un
Arthur Schneitzler dramaturgo del cual Stanley Kubrick tomó el argumento para
la película “Ojos bien cerrados”,
la cual es probable necesitar un psicoanálisis para terminar de comprenderla.
Es posible que Georg Trakl , Robert Musil, Stefan Zweig, Wittgenstein, Arnold
Scönberg y el mismísimo Elias Canetti con su señora Veza Taubner no hayan
tenido la oportunidad de estar en el Bräunerhof, eso realmente importa poco
porque la ciudad del Danubio más allá de Mozart, del psicoanálisis, de los valses , de Sissi es la ciudad de
los cafés: Café Sacher ,
Café Sperl, Café Mozart, Café Central, Café Demel, Café Hofburg o el Café Landtmann preferido de la Sissi fílmica Romy Schneider entre tantos
otros, cualquiera de ellos pudo albergarlos.
El escritor
Carlos Franz confesaba no hace mucho en un artículo periodístico: “…me
gustan las placas conmemorativas. Me emociono cuando en París descubro que
estoy ante la casa de Víctor Hugo o en Nueva York me siento en la misma banca, del White Horse Tavern, donde
Dylan Thomas se tomó sus famosos y letales dieciocho whiskeys” , por cierto que
esto habría sido una ayuda para saber sí algunos famosos austríacos o no,
estuvieron sentados frente a una mesa de estos tradicionales cafés vieneses.Friday, September 20, 2013
Ciudades Imperiales
Desde el primer momento caminar por la ciudad de Praga es
adentrarse en calles cuyos nombres no nos orientan en nada y si se quiere
volver a un punto de partida debes reflexionar sobre tu capacidad de memoria
para recordar o de lo contrario anotar la dirección correctamente. Desde
Hybernská la calle de mi Hotel me encaminé hacia la Torre de la Pólvora en
búsqueda de la Plaza de Wenceslao, la idea cumplida: sentarme en un café-Bar
para disfrutar la vida cotidiana de la ciudad. Luego cruce la Staromestske
namesti (Plaza de la Ciudad Vieja)
justo cuando el Reloj astronómico (Orloj) anunciaba el mediodía, me
detuve en la Casa de Kafka , nada especial a la entrada del Barrio Judío.
Kafka, como bien dice J. Urdizil “Franz Kafka era Praga y Praga era Franz Kafka”, sólo que de mi visita a esta ciudad imperial a orilla del Moldava lo que más queda de esta frase es la acción verbal “era”, pues con mucha dificultad me construí el rastro de la vida de este escritor con la misión de palpar directamente el mundo kafkiano, que a pesar de su dificultad señalada anteriormente tiene su hebra, que se muestra a los pocos que se interesan por esta mirada distinta para adentrarse en el corazón de la Praga de hace un siglo.
No cuesta imaginarse a Franz juntos a sus amigos Max Brod y Hugo Bergmann sentados en el Café-Restaurante Savoy de la Ziegenplatz leyendo a Grätz, o viendo una obra teatral judía del grupo de Lemberg, siempre que no fuera un día de las grandes fiestas judías, en tal caso atrapados por sus amigos se encontrarían en la Sinagoga Vieja-Nueva en el Barrio judío. Hoy el Savoy no está si la Sinagoga y Cementerio incluido, también el barrio aunque este muestra numerosas tiendas de las marcas más famosas del mundo occidental.
Mientras disfruto un nuevo día navego por el Moldava después de visitar la bellísima Catedral de San Vito en uno de los patios del Castillo de Praga (Prazsky Hrad), recuerdo las peripecias e incontable indagaciones vividas para lograr obtener una dirección de una librería en Praga, que vendiera las obras de Jan Neruda en idiomas más asequible que el checo. Aunque por momentos me sentí perdido en las estrechas calles con su maraña de nombres, al final del día un ejemplar de los Cuentos de Malá Strana estaba entre mis manos.

Luego de unos días en Praga mientras viajaba en tren en dirección a Brno; aunque mi destino era Kutna Hora un pueblo más cercano, recordé a Alfons Mucha un destacado pintor de carteles publicitarios, especialmente aquel que le pintó en su oportunidad a la actriz Sarah Bernhardt. Fue decorador teatral en Viena para Lugo profundizar sus estudios en Praga, Munich y París.


Aunque se que pintó una serie de cuadros de la historia épica del pueblo eslavo, para mi memoria lo que más resalta son sus pinturas de género femenino, lo que se denomina por los entendidos como las mujeres de Mucha, que conservan los rasgos de su Moravia natal más que los cánones de la belleza griega. Sus mujeres con sus cabellos al viento y marcadamente ondulados representan la Belle Époque con su romanticismo de principio del siglo XX.
Al caer la noche los edificios se tornan dorados como si el sol haya dejado sus rayos para resaltar sus líneas sobre un cielo de un azul marino intenso. Es domingo camino hacia la Marienplazt, esta plaza hace volar mi mente hacia la lejana ciudad de Concepción, en la cual reside una gran amiga que dada la casualidad se llama Marien.
Es la ciudad de Mozart con sus montes cercanos de Mönchsberg o
el Kapuzinerberg, antes de que temperatura veraniega hago estrago en mi
infraestructura (cuerpo), me dirijo a la Casa de W. A. Mozart en la cual
residió por más de 25 años, aunque lleva por nombre la "Casa Hagenauer", en atención que su propietario
fuel comerciante y amigo de los Mozart, Johann Lorenz Hagenauer.
Llegar a
Viena es reencontrarse con Sissi Emperatriz, no la de las películas (Romy Schneider) sino la
verdadera, aquella anoréxica con un obsesivo cuidado de su cuerpo, la misma que
peinaba por horas un cabello que alcanzaba su estatura, y para abrumarme me
esperaba una mayor sorpresa, que luego de la muerte de uno de sus hijos se vestía de un riguroso luto, en términos generales era bastante
rara o especial dependiendo de la perspectiva que se vea. Su muerte trágica sirvió de corolario para una vida
novelesca.
Avanzando
por la carretera austriaca las colinas se cubren de un manto de verde; estamos
en pleno verano, de improviso entre los bosques ordenados se aparece la casa de
Heide, será? No
lo se.
Luego de vagabundear por los lugares turísticos obligados de
esta ciudad, busque un lugar para sentarme a meditar, además de pedir un litro
de líquido para evitar una potencial deshidratación. Lo encontré cruzando un
puente y al lado del canal, un excelente punto de observación del quehacer de
la ciudad del mismísimo Marco Polo.
Luego de saciar mi sed me dediqué a recordar que esta es la
ciudad del amor, y por qué no decirlo de las pasiones amorosas. Cuál es la
justificación de ello? Pues nadie lo explicita de manera abierta, los
gondoleros aseguran que sus paseos son afrodisiacos, es que navegar por los
canales; entre las hermosas edificaciones, es como si recién nos embarcáramos
en una góndola luego de salir de
uno de los palacios, para avanzar con el cómplice silencio de los enamorados,
el cual se rompe con el roce de las aguas venecianas o por el paso debajo de
los puentes con su murmullo de babel ante la gran concurrencia de turistas, o
el aviso del gondolero de que se ha llegado al lugar encantado donde un acto de
juramento amoroso es garantizado para toda la vida.
Sentado
en la Plaza de la Santa Croce miraba la estatua del Dante, Florencia no ha
cambiado en gran cosa su aspecto citadino desde el renacimiento, y pensé que por esas calles debe
haber caminado Pico de la Mirándola, buscando convencer por un lado a sus amigos que seguía siendo un defensor de las
ideas aristotélicas,
y que su participación en la academia florentina de inspiración platónica, no era más que una oportunidad para
refutar posteriormente las ideas de Platón.
Es una
ocasión
pienso única
en la que tenido que usar los pies y no la cabeza para acercarme a la historia
de Roma. Esto pues, porque en la ciudad eterna la historia se conoce caminando
y, mucha de ella se encuentra en las calles de una Roma que ocho siglos antes
de Cristo despertó una
civilización,
que hoy aún se
sostiene en un pasado que más se nos aparece como un presente....
Si Dios
existe uno tiene la necesidad de preguntarse: cómo permitió que ocurriera esto? Entonces
la respuesta a la existencia de Dios podría emitirse de que Dios "es" algo "que no
existe", lo que generaría diversas problemáticas entre las cuales podríamos señalar que tenemos una
contradicción no
resuelta, ya que Dios "es" y "no existe".
Para
Neruda la ciudad de Capri le debe haber donado la paz y tranquilidad necesaria
para expresarle a Matilde toda su sensualidad poética. Desde aquella casa que
habitó en
la altura del acantilado, donde el cielo y el mar se confunden en su
inmensidad, tiñéndose
de un azul francia que se contracta con la claridad de las embarcaciones, que
provienen del puerto de Nápoles transportando los víveres y noticias, que le
permitían al
poeta fijar aquella sensualidad objetivada en Matilde en un contexto
terrenal..... 






