"Veritatis simplex oratio est"

Séneca

Saturday, May 01, 2021

Innovación Social, Itinerarios y Experiencias: Comentario sobre libro

  El último jueves del mes de abril tuve la grata oportunidad de participar en la presentación del libro: “Innovación Social, Itinerarios y Experiencias”, cuyo editor es el prof. Emilio Ricci, que reúne diversas  aportes interdisciplinarios de investigadores nacionales e internacionales respecto de la innovación social.

 

 El libro, sin lugar a dudas, es una herramienta útil sobre el conocimiento en el cual se fundamenta la innovación social actualmente. Además describe la importancia, de que ella, sea considerada en los planes estratégicos de desarrollo institucionales, enfatizando lo determinante que es su implementación para enfrentar “el desarrollo, evolución y supervivencia, de la sociedad en general, alcanzando con cierta eficacia, soluciones innovadoras a problemas sociales y, por consiguiente, mejorando el bienestar de individuos, comunidades y territorios”[1]

 

Durante la presentación del libro, se señaló que la innovación social al declararse social, no implica que este tipo de innovación asuma una característica social de la que adolecen las demás innovaciones, pues debe entenderse siempre que “la innovación es toda social”[2]. Por mi parte estimo que la necesidad de enfatizar en ello, es una forma de reafirmar lo social, como compromiso esencial y porque ello a su vez le permite un desarrollo disciplinario al que contribuirían quienes se dedican a la innovación social.

 

Una somera evaluación del entorno social en que el editor y sus autores se han atrevido a publicar estas experiencias innovadoras, nos impulsa a reconocer  que este libro fue un desafío profesional y humano ante la crisis sanitaria que enfrentamos desde hace más de un año y que por lo pronto no tiene fecha de superación. Sabemos que las crisis generan oportunidades para los individuos y la sociedades, particularmente tensionan a las instituciones que aunque se enfrentan a incertidumbres, tienen el deber ético de dar respuesta a las problemáticas que emergen de dicha crisis.

 

Las problemáticas necesitan creatividad y la innovación a través de la transferencia de conocimientos genera valor social, es decir, es un camino que atiende al bien común. Como hemos señalado anteriormente la crisis por la pandemia del COVID19, ha tensionado la convivencia de las personas y las organizaciones, lo que ha impactado en valores como la responsabilidad, la honestidad, la cooperación, la honestidad, la confianza y la generosidad.

 

 Este libro demanda generosidad, que desde mi perspectiva provocadora preferiría reemplazarla por la necesidad de bondad[3], atendiendo que quienes se hacen cargo de ella en sus actitudes y comportamientos se convierten en seres humanos buenos, dispuestos a asumir riesgos por el bien de la comunidad. Además, el libro nos invita a construir espacios de confianza a través de las experiencias de innovación social; no hay tabla rasa; más aún las experiencias llaman a innovar desde los territorios para los territorios[4], en palabras más finas: en un desierto del que hay que extraer las oportunidades de innovar con creatividad.

 

Otro aspecto a considerar es la importancia del modelo multihélice que nos viene proponiendo aplicar con perseverancia académica el prof. Ricci[5], lo que lo convierte en una instancia óptima para aunar esfuerzos desde las universidades, instituciones públicas y empresas privadas que tengan como objetivo el desafío de enfrentar las necesidades y dificultades de individuos, comunidades y territorios a través de intervenciones en red innovadoras que mejoren el bienestar social.

 

La innovación social contribuye a promover resiliencia en un entorno que se necesitan acciones concretas, que tengan la capacidad de adaptación y de convertir las angustias en posibilidades de mitigación y cambio de la actual crisis sanitaria.

 

 Finalmente, el acceso libre al contenido del libro es una invitación gratuita y que promueve que las experiencias de innovación social que se comparten sean replicable como buenas prácticas estratégicas que se traduzcan en propuesta de valor.[6]

 

Bibliografía / link Libro


[1] Ricci, E. Et col. 2021. “Innovación Social, Itinerarios y Experiencias”. Plataforma de Innovación Social. UCN. Antofagasta, Chile. p.33

[2] Intervención del Dr. José Carlos Sánchez de la Universidad de Salamanca

[3] Concepto de bondad desarrollado por Maestro Eckhart en “El libro del consuelo divino”

[4] Idea desarrollada por Dr. Sergio Alfaro de la Universidad Católica del Norte.

[5] Prof. Emilio Ricci. Director Fic-R: Plataforma Innovación Social. Núcleo Interdisciplinario de investigación en Innovación Social. Académico Universidad Católica del Norte.

Sunday, April 04, 2021

Series televisivas exitosas y la religiosidad humana

  En tiempos en que el mundo cristiano celebra la pasión, muerte y resurrección del Cristo, presiento que es oportuno escribir unas frases que intenten dar sentido a la religiosidad. Como afirma Duch (2001) vivimos tiempos en que las religiones suscitan cierto menosprecio, que se manifiesta más en lo eclesiástico que en la práctica y conservación de cierta religiosidad.[1] Esto se ve reflejado incluso en entidades de educación superior confesionales, que muestran una carencia de centros culturales que ofrezcan temas del fenómeno religioso más allá de la misión pastoral, ya sea al menos desde una perspectiva filosófica, antropológica y sociológica -más que teológica- lo que no implica descartar esta última.[2]

 

Reconociendo el polifacetismo inherente a las diversas religiones, en ocasiones se encuentra en la entretención fílmica una demanda de información, respecto a las prácticas sociales de ciertos grupos religiosos. Esto se evidencia con la importante audiencia que se ha interesado por ver dos series televisivas, que tratan en particular la vida cotidiana de comunidades religiosas judía ortodoxa, como es la jasídica.


Antes de continuar deseo aclarar que no pretendo hacer una presentación histórica, sino acercarme muy someramente, aunque teniendo presente las intenciones de Mircea Eliade en su acto creativo de una hermenéutica de lo sagrado, que contribuya al entendimiento de la religiosidad humana.[3]

 

Si consideramos que lo religioso es, para mal o para bien, un aspecto que es difícil de suprimir para una parte importante de seres humanos, entonces puedo proponer que las series: “Poco ortodoxa” (Unorthodox) y “Shtesil”, son con toda razón y sin temor a equivocarse muy recomendables de ver.

“Poco ortodoxa”, está inspirada en una representación libre de la obra autobiográfica de Deborah Felman,[4] que pone en escena la historia de una joven que huye a Berlín, para iniciar una nueva forma de vida, dejando atrás su comunidad judía ultraortodoxa en Nueva York.

 

En cuanto a Shtisel, su historia ocurre principalmente en Jerusalén en un barrio judío ultraortodoxo, mostrando su estilo de vida cuya cotidianidad objetiva de los varones, por una parte, transcurre en el estudio profundo de la Torá y el Talmud, insertos en una actitud genuinamente religiosa, que se refleja en el respeto riguroso de las normativas y rituales de la comunidad, las que se siguen abnegadamente para cumplir con las leyes de Dios. Por otra, las mujeres se dedican casi exclusivamente al hogar y la crianza de sus hijos, sorprendiendo el escenario patriarcal con que la mayoría de las decisiones pasan por ellas, la administración del poder familiar, que no permite discusión.

 

Sin dudas que estas reglas de conducta que conllevan un estricto control y cuya praxis derivan en la formulación de códigos morales, que por lo general pretenden regular todos los aspectos de la vida del individuo y su grupo familiar. De aquí, que esta sea una oportunidad para cuestionar el dogma y la moral, permitiendo concebir una historia en las fronteras o más allá de la dimensión práctica de la ortodoxia religiosa.

 

No me cabe duda de lo entretenida que son ambas series, como también lo interesante que es observar el fenómeno religioso desde esta perspectiva de la ortodoxia religiosa. A su vez, hay escenas que tienen un rico lenguaje simbólico, que permite extrapolarse y compararse con nuestras prácticas sociales.

 

Dadas las emociones alegres, musicales y poéticas que ambas series nos plantean, quizás sea oportuno recordar las palabras de Pascal: “Hay razones del corazón que la razón no conoce”, o si prefieren utilizar la expresión de Horkheimer de que sea más necesario equiparar lo que es verdadero con lo que es verificable.[5]

 

Bibliografía


[1] Duch, Ll. 1997. Antropología de la religió. Publicacions de l’Abadia de Monserrat. Barcelona, España

[2] Observación: En varias ocasiones como académico manifesté en diferentes niveles de la comunidad universitaria mi interés de promover e implementar un centro cultural, incluso propuse el nombre del J.H. Newman.

[3] Eliade, M. 1978. Historia de las creencias y de las ideas religiosas. Ed. Cristiandad. Madrid, España.

[4] Feldman, D. 2012. Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots.

[5] Horkheimer, M. 2002. Crítica de la Razón Instrumental. Trotta, Madrid.

Sunday, March 14, 2021

Un acontecimiento familiar destacable

  Hacia un 14 de marzo de 1942 mientras las naciones se debatían en una segunda gran guerra, al sur del mundo Alfonso y Abdulia se unían en matrimonio civil y religioso, es decir 79 años atrás, en cifras absoluta hasta el fallecimiento de mi padre el 2017 celebraron juntos 75 años de vida conyugal. Tengo la percepción que ustedes compartirán conmigo, que esta es una situación social digna de ser destacada más allá del hecha de ser mis progenitores.

 

Por años he felicitado a mi madre - ya que mi padre era algo reacio a este tipo de celebraciones- porque he percibido que para ella fue una fecha muy especial, que marcó el inicio de una historia familiar que comenzada en la ciudad de Linares, y que los llevó por un extenso derrotero geográfico que incluiría Santiago y las regiones de Valparaíso, Aysén y Magallanes.

 

En pocos meses más mi madre cumplirá sus 98 años, lo que me lleva a intuir qué en algún momento de este nuevo aniversario, irá hacia el pasado esbozando una sonrisa acompañada de una emoción de paz y alegría, de haber construido una diáspora familiar que sigue dando vida y vigencia al sueño esperanzador, que comenzó aquel día de marzo de un siglo que ya se fue.

 

Una última reflexión dada esta maravillosa oportunidad que mis padres me  regalaron para sentir la plenitud de existir, reviviendo aquellos momentos en que hemos tenido la alegría extrema de convivir con nuestros seres amados, con lo cual experimentamos nuestra verdad y gozamos de hitos de felicidad.

 

¡Felicidades! madre y que Dios te siga protegiendo.

Sunday, February 07, 2021

VER Y OÍR A SUSAN SONTAG

 

Hace muchos años que me encontré con los libros y artículos de Susan Sontag, de hecho, recuerdo que fue mientrás escribía un artículo  sobre la situación de Yugoslavia para el “Diario El Atacama” de la ciudad de Copiapó, oportunidad en que pude darme cuenta del silencio mundial al drama que se vivía en los Balcanes.

 

Sontag me ha motivado a ver la actividad académica más allá de la perspectiva de la enseñanza disciplinaria, y con ello expandir mi quehacer docente hacia una intelectualidad, enriqueciendo la enseñanza focalizándola en enseñar a pensar y de cómo pensar para adquirir un pensamiento crítico.

 

Aunque a decir de Bob Dylan las respuestas flotan en el viento[1], lo que a mi me ha parecido más interesante es la afirmación de Sontag, de que las únicas respuestas dignas de considerar son aquellas que destruyen las preguntas.

 

Algunos días atrás finalicé de leer la biografía de Sontag escrita por Benjamín Moser[2], una obra muy extensa y documentada sobre la vida y obra de esta escritora. Sus más de ochocientas páginas nos acercan a la persona y el contexto laboral y familiar en el cual desarrollo su trabajo literario, el cual a lo largo de su vida realizó en un escenario mundial, caracterizado por la guerra fría, lo que al tomar o soslayar posiciones en sus ensayos, no estuvo exento de recibir una andanada de ataques y críticas, especialmente por la actitud contra la hegemonía en que emitía sus opiniones.

 

Sin dudas, que escribir sobre temas como el estilo Camp, la revolución cubana, la guerra de Vietnam, el asedio a la ciudad de Sarajevo, la política internacional de Ronald Reegan y de los  Bush, especialmente con respecto al 11S y la invasión a Irak dejaba una huella de opiniones conflictivas, incluso en ocasiones para sus mismos compatriotas. Por si no fueran suficientes temáticas, las emprendió con las metáforas sociales que se promovían de las grandes enfermedades del siglo XX, como lo era el cáncer y el SIDA, evidenciando la situación oscura y silenciosa en la que la cotidianidad social ubicaba a los pacientes, que sufrían los dolorosos desgarros de estas enfermedades.

 

Es difícil olvidar esos primeros tiempos en que aparecieron el cáncer y el Sida, este último con su dificultad que de conocerse el diagnóstico, generaba el estigma de qué solo se contagiaban personas de la comunidad homosexual, con la consiguiente connotación peyorativa que implicaba una salida del “armario” en dicha época. No olvidarán las repercusiones periodísticas que tuvo la muerte del actor Rock Hudson, ícono del macho estético. La filosofía aporto a Michel Foucault, entre tantos otros que perdieron la lucha contra la enfermedad del SIDA.

 

 La reconocida inteligencia de Sontag y su amplia cultura, de la cual dio testimonio en sus conferencias y obras a lo largo de su vida, nos muestra una escritora cuyos ensayos van más allá de su tiempo histórico. Sontag nos ha dejado una atemporalidad que hoy sigue vigente, luego de su partida pocos días después de la navidad del 2004.

 

En la actualidad en que las imágenes son el medio de representar y comunicar las realidades socioeconómicas y culturales, las que han sido capturadas por la mercadotecnia, que busca influir incluso más allá de las propias necesidades humanas, Sontag nos llama  a promover una actitud crítica con la cual debemos enfrentar los acontecimientos y la información que disponemos de ellos.

 

Sus ensayos “Contra la interpretación”[3], “Sobre la fotografía”[4] y “La enfermedad y sus metáforas”[5] son de gran valor intelectual, propongo que tengamos presente al menos estas obras, para ver y oír a Susan Sontag, no sólo para encontrar las respuestas que flotan sobre el viento, sino para intentar nuevas preguntas.

 

Bibliogragía


[1] Dylan, Bob. 1962. Blowin`in the wind

[2] Moser, Benjamín.2020. Sontag. Editorial Anagrama. Barcelona, España. 828pág.

[3] Sontag, Susan.1996. Contra la interpretación. Alfaguara, Madrid. España

[4] Sontag, Susan. 1996. Sobre la fotografía. Edhasa, Mdrid. España

[5] Sontag, Susan. 1996. La enfermedad y sus metáforas. Taurus, Madrid. España

Tuesday, January 26, 2021

Una sorpresa parisina con E.M. Cioran

  Hace unos años encontrándome en la ciudad de Paris, pernoctando en la calle La Fayette entre las estaciones de Poissonnière y Cadet. Decidí encaminar mis pasos hacia Montmartre, intentando visitar el Hotel Drouot; que dicho sea de paso no es un hotel de hospedaje, sino que una casa de subastas de antigüedades en la ciudad luz, por cierto a un nivel menor que la famosa Casa Sotheby´s.

Una vez finalizado el recorrido ubiqué un Café cercano. A primera vista no había una mesa disponible. Estaba a punto de resignar el degustar un buen expreso cuando un parroquiano me invitó a ocupar un lugar en su mesa. Luego de unos minutos iniciamos una amena conversación, me comentó que era ciudadano francés que había emigrado de la ciudad de Arequipa en tiempos del primer gobierno de Alan García.

Estando de acuerdo con él sobre la desastrosa situación que vivió su pais natal durante ese gobierno, la cual conocí de primera mano, pues yo en ese tiempo vivía en Arica, con lo cual me beneficiaba de la oportunidad de encontrar libros y textos disciplinarios en las librerías de la fronteriza ciudad de Tacna, a precios muy asequibles.

Resultó que mi interlocutor ocasional era a su vez un buen lector, por lo que preguntó si tenía prisa -no la tenía- porque deseaba contarme una historia muy interesante sobre el lugar en que estábamos de un escritor famoso. Se trataba sobre una subasta de unos Cuadernos de Notas de E.M.Cioran que se expusieron a remate en el Hotel Drouot algunos años atrás, posterior a la muerte de Cioran y de su acompañante Simone Boué que falleció trágicamente dos años más tarde.

Cioran vivió en Paris en un departamento muy reducido de espacio en L`Odeon, por cuanto no era extraño verlo caminar por el Barrio Latino parisino. Sus cosas y bienes fueron retiradas de su lugar por su heredero en presencia de un representante de la Editorial Gallimard, que publicaba las obras del autor. Una vez revisado y cuantificado lo de valor dicho heredero contrató a una feria para que realizara la limpieza definitiva del inmueble.

Por esas cosas de la vida de quien realiza con rigor la tarea encomendada, durante la limpieza encontraron un manuscrito de Cioran, que correspondía a una segunda parte inédita de sus Cuadernos de Notas, que como hemos dicho antes precisamente coincidían con los que el Hotel Drouot ofrecía en subasta.

Por cierto, la subasta se detuvo judicialmente por quienes reclamaban que tales cuadernos eran parte del patrimonio heredado de Cioran, y no de la persona que lo había descubierto como desecho durante su prolija limpieza de la buhardilla. Hubo un juicio que dio el favor a quien lo encontró, con el plus que durante el tiempo y por el proceso mismo, el precio del manuscrito alcanzó varios miles de euros más del valor inicial de la subasta.

Al despedirse dijo: “ami de lecture occasionnel” por aquí anduvo Cesar Vallejos. Claro -le contesté- y agregué: quizás también Pablo Neruda y Julio Cotázar. Nos sonreímos en un adiós fraterno.

 

Thursday, December 31, 2020

Una reflexión final del año 2020

  Finaliza un año 2020 que arrastró las consecuencias del llamado “estallido social¨, y que a mi parecer queda mejor definirlo como un ¨despertar¨ mayoritario de la sociedad chilena, y rechazar el insistente calificativo de quienes hacen mala política de caracterizarlo como una polarización de izquierda y derecha. Ha quedado demostrado posteriormente, que ello no representa la transversalidad de quienes el 25 de octubre pasado votaron a favor de una nueva constitución, la que debe ser elaborada por una convención constituyente integrada por miembros elegidos en su totalidad por la ciudadanía.

 

Aunque a medida que van pasando los días, se avizora una importante dificultad, respecto a la elección de los miembros constituyentes, para que reflejen con fidelidad el sentir de casi un 80% de los que votaron por una nueva constitución. La diáspora política no ha logrado hasta ahora responder a la unidad e importancia de promover la participación de independientes y pueblos originarios.

 

Este año que podemos identificarlo como de la pandemia del COVID19, nos hizo enfrentarnos a la vulnerabilidad de nuestra existencia, como a su vez puso a prueba a nuestras instituciones, en un análisis hecho con rapidez, no han salido muy bien evaluadas por la población. Cabe señalar que el actual gobierno no ha enfrentado del todo bien el manejo sanitario y económico ante el impacto que ha provocado en las familias los confinamientos decretados por el MINSAL, no se le pueden negar algunos aciertos, que ciertamente, no logran mejorar la escasa aprobación de quien conduce el gobierno, y aun más dado el presidencialismo que nos rige como Estado.

 

Cuando se intenta encontrar las causas que nos ha llevado a la situación actual, nos aparece un enfoque de las autoridades que ha exacerbado la racionalidad económica, en la que ha prevalecido el problema de la complejidad de la toma de decisiones racionales, dada estas en un escenario económico incierto, donde las decisiones por lo general se mueven entre dos atributos. Primero, que para que la elección de las personas sea racional es necesaria la existencia de una ¨consistencia interna”[1]. Segundo, que se de una persecución del “interés propio” o utilidad para las personas, lo cual éticamente es bastante discutible, sí tenemos que concebir un interés que no sea similar para los demás, lo que implicaría que éstos aparecerían cómo irracionales económicamente. Por consiguiente, de lo anterior se derivaría que la consistencia interna es un atributo muy permisivo, en cambio el interés propio sería muy restrictivo.

 

Teniendo a la vista, que la economía no es una ciencia exacta que pueda imponer modelos que se proyecten en condiciones de certidumbres, y muchísimo menos en época de incertidumbre, parece oportuno recordar qué en tiempos de Keynes, este afirmó, que los factores que determinan las expectativas a largo plazo son las que tienen mayor probabilidad de previsiones acertadas y mayor grado de confiabilidad.  Sin embargo, nuestros economistas de hoy hacen previsiones de corto plazo con un dudoso “estado de confianza”, lo que los lleva no sólo a un conocimiento impreciso de la realidad, sino que a decisiones no asertivas en tiempo y oportunidad.[2]

 

Por cierto, el aporte interesante de Keynes es su concepto “animal spirits”, en qué a diferencia de Adam Smith, considera que las decisiones racionales no están determinadas únicamente por intereses económicos de las personas, y aún más estas se dan cognitivamente en un plano intuitivo, que dependen muchas veces del optimismo de las expectativas, que de un modelo matemático y de una planilla Excel.

 

Evitando profundizar sobre los diferentes conceptos de tipos de expectativas, aportados por los economistas como Fisher (expectativas adaptativas) y Mezler (expectativas extrapolativas), nos quedamos con las expectativas racionales cuyas predicciones sobre el futuro, las que serían realizadas en condiciones de incertidumbre, a través de la mejor información disponible y con una mirada integral (full foresight) de los agentes económicos.

 

Por otro lado, en economía existe el concepto de “azar moral”, que está en términos simples relacionado con el problema de la información asimétrica que existe en el ámbito económico. Sin dudas, que lo azaroso es más cercano a la incertidumbre, pues en ella se parte de desconocer una base objetiva del cual se proyecta un futuro económico, a diferencia del riesgo, donde hay datos que pueden mejorar las probabilidades de ser asertivos sobre la proyección económica.

 

Quizás un buen ejemplo actualizado sea las proyecciones económicas que hicieron los creadores que implementaron el sistema de las AFP, que no consideraron lo azaroso, y al parecer tampoco los riesgos de asumir el valor de las pensiones a la incertidumbre económica. Además, sus seguidores, para salvar el modelo intentan proponer un “ajuste” de la ley de AFP, manteniendo un optimismo sobre el crecimiento económico mundial, cuando todo indica que este parámetro mantendrá una tendencia a la baja en los próximos decenios. En pocas palabras, me permito decirles que lo que necesitamos los chilenos es un sistema de pensiones, que puede incluir una instancia de capitalización individual, mas que asegure pensiones dignas. Por tanto, lo que se requiere es “reformar” el sistema de pensiones, y no hacer ajustes a la ley de las AFP.

 

 Se estima que los procesos de toma de decisiones se ejecutan de dos maneras; al menos, en un escenario de incertidumbre: un enfoque racional y un enfoque conductual, siendo este último el que considera asertivamente el comportamiento de las personas y que permite disminuir los riesgos de las malas decisiones. La pregunta es si nuestras autoridades consideran la situación real de los habitantes o siguen desconociendo sus condiciones socioeconómicas.

 

En democracia las personas pueden seguir opinando contrariamente que los chilenos hemos sufrido la ortodoxia neoliberal de sus modelos en economía, sin darse cuenta; o quizás lo hacen en beneficios de algunas élites; de las limitaciones y fragilidades de sus cálculos probabilísticos y estadísticos, sin responsabilidad ética a sus malas decisiones (Ejemplo: AFP). Como nos indica Colander (2009) quienes participan en el mercado y sus reguladores deben ser más sensibles a la debilidad potencial de sus modelos prospectivos en la gestión de riesgos. Pues no se conoce el “verdadero” modelo, la robustez ha de ser una preocupación capital[3]. Un modelo prospectivo para promover una política pública no debe basarse desde una perspectiva únicamente económica, dejando afuera su impacto social.

 

En este escenario externo a nuestras instituciones y a nosotros mismos, espero seguir pensando que las crisis son oportunidades para mejorar, utilizando sus obstáculos o superándolos para construir un mejor país. Mi optimismo es conservador, aunque reconozco que las cosas no se nos han dado fácil, y que mayormente hay otras personas que están sufriendo el impacto de la crisis social y sanitaria. Aun así, me es emocionalmente imprescindible desearles un próspero año 2021. Un abrazo.

 

Bibliografía:



[1] Gellner, E. 2005. Razón y cultura. Síntesis, Madrid. pp. 185-192

[2] Keynes, J.M. 1971. Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Fondo de Cultura Económica. México, p.136

[3] Colander et al. 2009. The financial crisis and the systemic failure of academic economics. Kiel working papers Nº 1489. Kiel, p.6

Wednesday, December 23, 2020

Saludo de fin de año 2020

  Saludo de fin de año 2020

Al escribir estas líneas me mueve el espíritu navideño, que viene desde mis tradiciones familiares.[1] En este sentido, hace unos días comenté a algunas personas muy cercanas, que para mi el “Viejo Pascuero” estaba vivo en lo más profundo de mis recuerdos y, por ello cada año en que nos acercamos  a la navidad, él aparece en mi vida con su mensaje de paz y amor para todos los que están a mi alrededor y me transporta a los momentos más alegres de convivencia junto a mis padres y hermanos, los cuales se han extendido a lo largo de toda mi existencia a mis descendientes y amistades.[2] Pues, es en este contexto que haré el siguiente comentario:

Como todo año que finaliza, algunos tendrán la oportunidad de hacer su propio balance -otros lo evitaran- es que para nadie ha sido un año en que no nos hayamos visto afectado por las restricciones sanitarias que las autoridades han debido imponer. El confinamiento parcial o total ha restringido nuestras actividades cotidianas, no solamente más allá de las puertas de nuestras viviendas, sino que hasta la de nuestra propia convivencia hogareña.

Ya habremos escuchado que los tiempos de crisis son una oportunidad, en que debemos considerar la cruel pedagogía de la pandemia, como un método de aprendizaje que nos ayude a superar los obstáculos, o en caso de no ser esto posible, encontrar como convertirlos en herramientas a nuestro favor, para rescatar nuestra libertad de esta imposición externa que nos obliga éticamente al confinamiento.

Cabe la responsabilidad, qué ante el impacto personal de dicho confinamiento, la evaluación que hagamos de nuestra situación sea honesta, pues si desde un análisis objetivo esta no es tan mala debemos evitar las exacerbaciones, y tener muy presente que siempre podrá haber otros cuyas desgracias y penurias sean peores que las nuestras.

Hace unos días el Papa Francisco nos decía: “la crisis de la pandemia es un momento propicio para reflexionar nuevamente sobre el profundo significado de una crisis, que puede resultar beneficiosa para todos”. Sin dudas, que esta reflexión debe llevarnos a encontrar aquellos puntos en que la crisis a puesto a prueba nuestras certidumbres, y renovar nuestra confianza y esperanza en podremos construir un mundo mejor. Necesitamos tener la serenidad y comprensión para resolver esta crisis sin conflictos. De hecho, el mismo Papa Francisco insistía en que no confundiéramos “crisis con conflicto…las crisis generalmente tienen un resultado positivo, mientras que conflictos siempre crea discordia y competencia, un antagonismo oponentemente irreconciliable que separa a los demás en amigos para amar y enemigos para luchar”[3].

 Por ello, recurro al espíritu navideño de mis tradiciones familiares, para darle fuerza y vigor a este saludo de fin de año, para que nuestra voluntad se alimente de este sentimiento[4] y nos permita encontrar los espacios de confianza y no perdamos la esperanza que al comenzar un nuevo año podremos reencontrarnos fraternalmente, para dar paz y prosperidad al próximo año 2021.

Son mis deseos para todos ustedes.

 

Bibliografía

 

Carta Encíclica de Papa Francisco.2020. Fratelli tutti. Sobre la fraternidad y la amistad social.



[1] Muñoz, Rosabetty. 2010. Ligia.Lom ediciones. 1ª edición. Santiago p.51:

Cada uno trae historia flotando/ tras de sí./ Por eso parecemos cometas./ Siempre hubo un antepasado que debió partir…

[2] Bombal, María Luisa.2020. Antología. El árbol: … Un oleaje bulle, bulle muy lejano, murmura/ como un mar de hojas. ¿Es Beethoven? No./ Es el árbol pegado a la ventana…

 https://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2020/12/antologia-mlb-2020.pdf

El armar cada año el árbol de navidad y el pesebre es parte del ritual que da comienzo a ser realidad la presencia del espíritu navideño

[4] Muñoz, Rosabetty. 2010. Ligia.Lom ediciones. 1ª edición. Santiago p.40:

Nos salvamos/ porque estuvimos todo el tiempo/ tomados de las manos.

 

Saturday, November 14, 2020

Shakespeare: una relectura en tiempos de pandemia

  Por estos días de pandemia, que se hacen interminables, en que incluso la muerte no da tregua; por qué tendría que darla; en que lamentablemente muchas personas nos dejan, he intentado superar la tristeza de este tiempo de restricción de los espacios de encuentro, con las amistades y seres queridos. Para ello, he salido al encuentro de mis lecturas pasadas de los grandes autores de la literatura en la historia de la humanidad, entre ellos hoy deseo destacar a -quizás el más grande- escritor universal: William Shakespeare.

 

Para describir la validez canónica de Shakespeare estimo oportuno citar la opinión de Emerson: “Shakespeare está tan por encima de la categoría de los autores eminentes como lo está por encima del vulgo. Es inconcebiblemente sabio; los demás lo son en la mente de Platón y pensar desde ahí; pero no en la de Shakespeare. Sigue estando fuera de nuestro alcance. Por facilidad compositiva, por creación, Shakespeare es único”[1].

 


Gran parte de nosotros -principalmente de tercera edad- sabemos que sus obras tienen una dedicación a exponer lo humano desde la perspectiva de los sentimientos, los que se destacan en sus personajes a través de la ambición, el odio, el amor y el dolor humano. Títulos como Enrique IV, Rey Lear, Romeo y Julieta, Macbeth, Hamlet y tantos otros son una muestra de la exuberancia literaria del Bardo de Avon.

 

No cabe duda que su dedicación a su vocación siguió los pasos del mensaje de San Pablo en el que recomienda a sus seguidores a prodigar con fuerza sus dones vocacionales (1Co 1, 26), y no sólo él, sino que también sus personajes, tal es el caso de Falstaff cuando afirma: “…no es ningún pecado que un hombre se dedique a su vocación”[2], aunque esto refleje la ironía de que su quehacer sea de dudosa moralidad.

 

Dicho sea de paso, Shakespeare no pretendió particularmente mostrarse como un sabio en sus obras, como tampoco proponer ideologías, de tal manera que es temerario intentar clasificarlo como un moralista religioso. Lo que sin dudas prevalece es un multiculturalismo que hoy mismo nos convida a dejar de lado las posiciones ideológicas que polarizan a la sociedad, a través de sus dramas y personajes refleja la naturaleza de las relaciones humanas en un contexto planetario.

 

Es que Shakespeare muestra a sus lectores los personajes insertos en las costumbres y manera como intentan resolver sus conflictos cotidianos, donde los personajes se rebelan del autor convirtiéndose en libres artistas de si mismo. Cada personaje es una oportunidad instrumental para juzgar nuestras propias perspectivas que de ellos se reflejan moralmente, pues son accesibles a cualquiera que posea la suficiente cultura para leerlos.

 

Es posible que mi generación haya tenido un contexto favorable para el hábito de lectura; no tengo evidencia rigurosa de esto; es una percepción ante las oportunidades de distracción que ofrecen las redes sociales actualmente, que hacen más difícil proponerse espacios para disfrutar de la lectura particularmente de los clásicos como: Homero, Dante, Cervantes entre otros.

 

Finalmente, lo que intento proponer es una lectura de Shakespeare desde la transcripción de nuestro antipoeta Nicanor Parra, que hizo del Rey Lear, regalándonos una versión chilena en español, de manera que su lectura tiene una cercanía especial con nuestra idiosincrasia. A decir de Chris Fassnidge -un destacado especialista en Shakespeare- Parra nos permite “… comprender instintivamente la sabiduría popular, sus expresiones, dichos, chistes y verdades que, estoy seguro, Shakespeare habría avalado completamente” [3].

 

Mi propuesta los invita a reencontrase con ustedes mismos, con su yo más íntimo. Por cierto, esta es una decisión de vuestra personal autonomía lectora.

 

Bibliografía

[1] Emerson, R. Hombres representativos. Editorial Cátedra. Letras Universales. 2008

[2] Shakespeare, W. Enrique IV. Editorial Berkley Books. 2002

[3] FASSNIDGE, Chris. Diario de una producción. Apuntes, Santiago, n. 103, p. 48-65, primavera 1991/otoño 1992. Citado en  Rey Lear de Nicanor Parra de Por Antonia Javiera Cabrera Muñoz Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil: https://www.omni-bus.com/n30/lear.html

Monday, August 24, 2020

Malditos poetas franceses

 Mientras recordaba un verso de Alejandra Pizarnik: ”no abandone el vacío y el desierto, vivo en el peligro”..., quien vivió en París como varios poetas latinoamericanos, surgió desde lo más recóndito de mi memoria un grito de asombro reiterativo: ¡Malditos franceses! Por cierto, exclamación con un hondo sentido de admiración por la poesía gala. Tengase presente, la increíble cantidad de poetas alrededor del mundo, que aprendieron a descubrir su propia voz poética; como lo sostiene T.S. Eliot;  a través de la inspiración de los vates franceses.
 

Además de Pizarnik una pléyade de poetas sudamericanos orientaron sus pasos hacia la ciudad de las luces, como Cesar Vallejos, Vicente Huidobro y Pablo Neruda. De Vallejo se dispararon hacia mi memoria una metralla de palabras: Ausente, mañana, Misterio, inevitable cementerio las cuales dieron blanco frente al edificio Dakota en Nueva York.

Fue un día cercano a la navidad del 2015, caminaba junto a G por Central Park en la ciudad de Nueva York, era una hermosa mañana con un sol esplendoroso, el que no impedía que un viento frío penetrante calara nuestra estructura física,  atravesando las capas de ropas, que preventivamente habíamos decidido vestir y así capear los grados bajo cero que nos mostraba el termómetro. Más de una vez hemos comprobado que un sol radiante en estas circunstancias estivales no es garantía de protección de las bajas temperaturas climáticas.
 

Nos encaminamos hacia el edifico Dakota dónde años antes en un aciago día del mismo diciembre, un maldito asesino terminó con la vida de Lennon . Nuestra intención más que hacer presencia turística era rendir un homenaje espiritual, en el lugar en que el alma de John se disipó para siempre de este mundo. No traíamos “Un guardián entre el centeno”, ni los sones de la música de Lennon, sólo nuestro silencio respetuoso y sagrado, ante la insensatez de una vida desgarrada por la violencia, como en tantas otras ocasiones ha sucedido y que lamentablemente seguirá ocurriendo,  por más que John siga cantando: “Imagina a toda la gente / viviendo en paz”

Ahí frente al Dakota fue el momento en que los casquillos de aquellas palabras del Cholo Vallejos cruzaron mi mente, emulando los cinco disparos que sesgaron la vida de Lennon: Ausente! La mañana en que me vaya / más lejos de lo lejos, al Misterio,/ como siguiendo inevitable raya,/ tus pies resbalarán al cementerio.
 

Por cierto nuestra intención original era acercarnos hacia el monumento de Cristobal Colón en Central South Park, pretendiendo encontrar las huellas dejadas por Saint Exupéry hacia 1940, quien vivió y escribió El Principito, en un edificio del sector en que pernoctó por poco más de dos años antes de volver a Europa, para luego desaparecer aquel verano de 1944 en las aguas del mar mediterráneo.
 

Así tenemos que este aviador francés nos regaló esta maravillosa obra que ha sido de entretención y meditación profunda para millones de lectores alrededor del mundo. Aunque es difícil ubicar el lugar exacto en que la inspiración literaria de Saint Exupéry fecundó El Principito, el sólo hecho de detenerse en el sector y dejarse llevar por una de sus tantas frases célebres : “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, no deja de ser una oportunidad para reencontrarnos con el misterio de lo numinoso de las vivencias humanas.
 

De regreso al apartamento luego de satisfacer algunas necesidades consumistas en el Shoping de Columbus Circle, pasamos por algunos minutos a la librería Rizzoli Bookstore, en la cual adquirí una obra de Ezra Pound, quien tuvo la osadía de afirmar que la poesía inglesa era un plagio de la francesa. ¡Válgame Dios!

Seguiré leyendo a Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé: ¡Malditos poetas franceses!

Saturday, August 15, 2020

30 años de la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae

  Hoy  15 de agosto se cumplen 30 años de la promulgación por el Papa Juan Pablo II de “La constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae”, la cual constituye el marco legislativo que regula la diversidad de actividades que relacionan el quehacer de colegios y universidades católicas.

En este contexto una docena de instituciones de educación superior católicas han publicado una carta, en la que refuerzan su compromiso de realizar todos los esfuerzos necesarios para constribuir en el desarrollo de una comunidad que comprenda “un espíritu de libertad, de caridad y de encuentro fecundo entre fe y cultura, que se caracterice por avanzar en calidad e inclusión, en el respeto recíproco, el diálogo constante y los derechos de cada uno de sus miembros”. [i]

Tal desafío constituye un compromiso que involucra sus proyectos educativos en la formación de personas, para una sociedad que demanda la integración del saber en un ámbito de diálogo con la cultura actual, que permita el encuentro con un ideario común. Reafirmar este compromiso en las actuales circunstancias sanitaria y política que vive el país, en la cual se hace necesario integrar un diálogo social con la cultura, donde la educación superior confesional, tiene un espacio histórico que da cuenta de la formación de un ser humano, que es capaz de interactuar con sus semejantes más allá de las diferencias ideológicas, en un plano vinculante que genere estos espacio de diálogo.

Escribir sobre la eterna problemática de la dualidad: razón y fe, no es algo que sea fácil soslayar porque como nos dice M. Zambrano “Lo que está en crisis es este nexo misterioso que une nuestro ser con la realidad, algo tan profundo y fundamental que es nuestro íntimo sustento”.[ii] Por 30 años la promulgación el Ex Corde Eclessiae ha orientado la misión institucional de las universidades católicas, dándoles una identidad propia, con la que promueven la vigencia  de una sociedad humanizadora desde la aportación de la fe cristiana. Al afirmar esto, no implica desconocer las dificultades que actualmente afectan el dar continuidad  a este mandato de defender lo humano y transmisión de la verdad, en la formación de los alumnos a través de la investigación y la docencia del saber para el bien común y futuro de la sociedad.

Esta constitución apostólica que hoy celebramos no esta exenta de una tradición histórica, de lo que se espera sean las funciones de una universidad desde la perspectiva de la fe cristiana. Entre ellas podemos recordar las apotaciones del Cardenal J.H. Newman[iii] respecto a su rechazo que las universidades buscaran reproducir profesionales arrogantes con impetu de superioridad, dedicados a ocupar cargos de poder sin tener presente lo humano, puesto que la educación es mucho más que la adquisición de conocimientos teóricos y habilidades prácticas, es decir lo esencial de la universidad es la enseñanza del conocimiento universal.

En definita Newman nos convida a entender la universidad como un lugar en que se pueda juzgar la realidad histórica teniendo presente los signos de los tiempos. Este replanteamiento del verdadero sentido que a de tener la formación de los estudiantes, está en las directrices que ofrece la Ex Corde Ecclesiae, en la busqueda de la verdad y hacer ciencia en el horizonte de la racionalidad; como lo señaló Benedicto XVI; sin dejar de tener presente las cuestiones fundamentales del pensamiento de lo humano: el vivir y morir, lo que sin dudas es inevitable.

Aunque sigo pensando que es un riesgo temerario aventurarse en un escenario futuro, estimo que cada vez será más necesario reflexionar sobre los cambios educativos y la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae será un marco que oriente a las universidades católicas. Temas que no podremos soslayar entre otros son el futuro de los lugares de trabajos de los profesionales -que no serán los mismos- y los aspectos éticos que demandan la docencia e investigación en la formación universitaria.

Es claro que este cambio ya se ha iniciado, en el cual uno de los factores que no estará ausente es el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Este hecho ha sido referido por Yuval Noah Harari al afirmar que el mercado laboral hacia el 2050 estará caracterizado por la cooperación humana y la Inteligencia Artificial. Aunque esta fecha pareciera estar muy lejana, el mismo autor afirma que “nadie puede saber con seguridad qué tipo de impacto tendrá el aprendizaje automático y la automatización en las diferentes profesiones del futuro, y es muy difícil evaluar el calendario de los acontecimientos relevantes, sobre todo porque dependen de tantas decisiones políticas y de tradiciones culturales como de descubrimientos tecnológicos”.[iv] No puedo ahondar más en esto, pero para esclarecer mi motivación de esta cita, el objetivo es que ustedes puedan dimensionar el cambio educativo que se nos viene y la necesidad de referentes orientadores como esta carta apostólica.

Quizás necesitemoa una hipótesis de trabajo como la ofrecida por el Papá Francisco: «Educar en la búsqueda de la verdad, por tanto, exige un esfuerzo de armonización entre contenidos, hábitos y valoraciones. [...] Para alcanzar tal armonía no bastan las informaciones o las explicaciones. [...] Hace falta ofrecer, mostrar una síntesis vital de las mismas”.[v] Así mismo quizás sea oportuno recordar lo que dijo el papa Benedicto XVI en la Universidad Católica Sagrado Corazón en Italia: “El futuro de la humanidad está en manos de aquellos que son capaces de transmitir a las generaciones de mañana razones de vida y de esperanza”.[vi]

Celebremos entonces estos 30 años de la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae promulgada un día como hoy por el Papa Juan Pablo II, y en plena vigencia.



[ii] María Zambrano, Hacia un saber sobre el alma, Alianza, Madrid, 1993, p. 104.

[iii] John Henry Newman. La idea de una universidad. Ediciones UC, Lecturas escogidas. Santiago, Chile. 2016

[iv] Harari, Yuval Noah. 2018. 21 Lecciones para el Siglo XXI. Editorial Penguin Random House. Santiago, Chile. p.53.

[v] J.M. Bergoglio - Francesco, La bellezza educherà il mondo, Emi, Bologna 2014, p. 24

[vi] Benedicto XVI, Discurso citado en Carta Pastoral del Arzobispo de Antofagasta M.Ignacio Ducasse Medina: La ventana del Oriente. Jesucristo, nuestra esperanza. 2020.